Sinus Iridum y la Doncella lunar.

Sinus Iridum es una representativa bahía en la cara visible de la Luna, en el límite noroeste de Mare Imbrium (el Mar de las Lluvias), cuya ubicación señalamos en la fotografía de la izquierda, marcado en rojo.

Es éste un vasto mare, el segundo mayor de la Luna, sólo superado en diámetro por Mare Frigoris (El Mar del Frío), que ocupa, como vemos, gran parte del cuadrante noroccidental del satélite. Es un accidente fácil de ubicar, pues se encuentra al norte del conocido Copérnico (ver artículo sobre el Terminador Lunar), El señor de la Luna, con su característico sistema radial; en el nordeste encontramos el círculo oscuro de Platón. En el sureste está Arquímedes, junto a los más pequeños Aristillus y Autolycus (el Triple A) y los Montes Apenninus y, diametralmente opuesto a éstos, Sinus Iridum, objeto del presente estudio. La franja oscura que aparece a lo largo de la parte superior de la fotografía es Mare Frigoris.

Toda la zona presenta el sistemático color oscuro de los maria (mares, plural de mare), en contraste con el ostensiblemente más claro de las tierras altas, que rodean a la región excepto en su vertiente oeste.

UBICACIÓN Y CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Se trata de una extensa llanura en el borde noroeste de Mare Imbrium, originada por el impacto de un enorme cráter, que tiene un diámetro de 236 km, y que constituye una de las más bellas zonas del paisaje lunar. El suelo, relleno de lava basáltica, es fundamentalmente llano, aunque presenta algunas irregularidades en forma de rugosidades poco elevadas, sobre todo a la entrada de la Bahía, al sureste, como se aprecia en el dibujo, aunque es difícil verlas con un telescopio de aficionado, y ausente de cráteres de importancia.

Sinus Iridum tiene su límite noroeste en los Montes Jura, una cadena montañosa así llamada en recuerdo de las Montañas del Jura, en Suiza occidental. La cordillera bordea la bahía en su parte superior, formando un semianillo de unos 350 km de longitud, comenzando en su extremo noreste por el Promontorium de Laplace, y en el suroeste por el Promontorium Heráclides, de los que nos ocuparemos más abajo. La cadena está interrumpida por Bianchini (que vemos en la fotografía de la izquierda), un cráter de impacto de 38 km de diámetro y una profundidad de 3100 metros, 300 más que la altitud del Pico Aneto, el más elevado de los Pirineos. Bianchini presenta en su centro unas crestas, y algunas zonas de su pared norte interior se han desplomado sobre el piso.

El Promontorium de Laplace, en el centro de la imagen, cierra la Bahía en su extremo nororiental, y es un maravilloso espectáculo en el amanecer, con luz sesgada, 10 días después de la Luna nueva. Sus altitudes superiores a los 3200 metros proyectan sombras sobre el piso del Sinus, que se irán acortando conforme avancen las horas, y cuya observación resulta irrenunciable. Me he pasado largas horas pegado al ocular observando este accidente y el que veremos a continuación.


PROMONTORIUM HERACLIDES, LA DONCELLA LUNAR.

Alrededor del undécimo día después del Novilunio, con la Luna gibosa en Cuarto Creciente, comienza a amanecer en las cumbres más altas del Promontorium Heráclides (Cabo Heráclides). Es éste un acantilado que se asoma al límite suroeste de Sinus Iridum, desde una altura de 1.064 metros. Conforme avanza el terminador, en el transcurso de las horas, vamos viendo cómo va tomando forma, con ayuda de las sombras, una de las figuras más fascinantes de toda la selenografía: La Doncella Lunar. El lugar ideal de observación de este fenomenal espectáculo es el Hemisferio Sur, o bien tener en cuenta que lo observamos con una rotación de 180º.En 1.679, Giovanni Cassini recibió el encargo, por parte del rey Luis XIV de Francia, de confeccionar un mapa lunar. En la zona correspondiente al Promontorium Heraclides, el grabador dibujó una cabeza de mujer, no sabemos si motu proprio o por encargo del propio Cassini.

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2 comentarios to “Sinus Iridum y la Doncella lunar.”

  1. Espectaculares las formas que se miran en la luna,,, y la Doncella Lunar, me dejó boquiabierta, muy bella , jamás había reparado en ella, muchas gracias por compartir

    • Precisamente ahora está amaneciendo sobre Promontorium Heraclides y es el momento adecuado para apuntar el tubo del telescopio hacia ese lugar. Yo sabía, querida Linda, que a usted le tenía que agradar forzosamente la contemplación de esta maravilla. Una persona sensible y amante de lo bello como usted no podía reaccionar de otra manera. Gracias de nuevo.

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