La Nebulosa Roseta

La Nebulosa Roseta, también conocida por el nombre de NGC 2237 es una nebulosa de emisión localizada a unos 3.000 años-luz de distancia, en la constelación de Monoceros (El Unicornio). Antes de introducirnos de lleno en el objeto, vayamos por partes y analicemos estos conceptos.

NEBULOSAS DE EMISIÓN

Son regiones interestelares compuestas de gas (hidrógeno y helio principalmente) y polvo, que emiten energía gracias a la ionización de este gas producida generalmente por una estrella cercana. Se diferencian así de las nebulosas oscuras o de absorción (Nebulosa Cabeza de Caballo en Orión) y de las nebulosas de reflexión (Nebulosa de Mérope, en las Pléyades). La más conocida de las nebulosas de emisión es la Gran Nebulosa de Orión (en la fotografía), excitada por las estrellas del cúmulo del trapecio.

LA CONSTELACIÓN DEL UNICORNIO

Monoceros, o El Unicornio, es una débil constelación del invierno boreal, rodeada por Orión, Canis Major y Canis Minor, entre otras constelaciones. En la fotografía del telescopio espacial Hubble se aprecia a Orión a la derecha, a Sirio en el centro de la parte inferior, y a Procyon y Gomeissa, las estrellas de Canis Minor, a la izquierda, formando el conocido Triángulo de Invierno. La mancha rojiza que se aprecia entre Procyon y Betelgeuse, la estrella roja de Orion, es la Nebulosa Roseta, objeto del presente estudio.

NATURALEZA Y ESTRUCTURA

Se trata de una de una de las nebulosas más grandes y masivas que conocemos. situada en el borde de una extensa nube molecular (haga clic en la imagen para ampliarla a 526 x 800 píxeles o para verla mucho mayor), que incluye un largo tallo de hidrógeno resplandeciente. La nebulosa ocupa en el cielo un ángulo aparente aproximado de 1 grado de diámetro (la Luna llena ocupa la mitad), gracias a sus 50 años-luz de diámetro real. La nebulosa es visible desde cualquier latitud de nuestro planeta, pues está sólo 5º por encima del ecuador celeste. El material que la constituye es equivalente a unas 10.000 veces la masa de nuestro Sol. Su color rojizo se debe a la abundancia de Hidrógeno, aunque presenta tonalidades verdes debidas al oxígeno, y azules procedentes del azufre.
El agujero que presenta en su centro es un vacío, pues el material que allí había fue empleado en la formación de NGC 2244, un cúmulo de estrellas visible a ojo desnudo bajo buenas condiciones de seeing (perturbaciones atmosféricas), descubierto en 1784 por William Herschel. Son estrellas jóvenes, azuladas, que emiten luz ultravioleta que es la causante del brillo de la nebulosa. Aunque la nebulosa se distingue con telescopios pequeños, este cúmulo requiere aberturas entre 200 y 300 milímetros para su observación.
Se aprecian también varias estructuras de polvo oscuro cuya naturaleza es objeto de estudio, aunque parece ser que son erosionadas por la energía y el viento de las estrellas gigantes de las cercanías.

7 comentarios to “La Nebulosa Roseta”

  1. Umbriel Says:

    Uf!. Que buenisima explicación, directa y muy cercana, asi da gusto adentrarse en esto de la Astronomía. Muchas felicidades por tan magnifico blog y muchos ánimos para continuar con esta tarea de divulgar algo tan impresionante y bonito como la vida de las estrellas.
    Un afectuoso saludo desde el Principado. (hoy, por fin ,se ve el cielo, me voy a observar!)

    • Siempre me aporta usted muchos ánimos y fuerzas renovadas para seguir esta humilde tarea. Gracias. Lo malo de esta noche, amigo Umbriel, es la Luna llena. Ya sabe que dificulta las observaciones con su intensa radiación. Y si va a observar al propio satélite, no olvide colocar un buen filtro. Los de doble polarización son magníficos para estas ocasiones. Un abrazo gaditano.

      • Umbriel Says:

        Efectivamente la Luna dificulta mucho la observación , pero es lo que hay, este invierno no se puede escoger el día. La verdad es que no usé ningún filtro, tendré que estudiar eso que me dice de la doble polarización, aunque lo que estuve haciendo fue fotografía y solo hasta la 1 de la madrugada que se metio la nube y se acabó.
        Saludos cordiales

  2. como sabes yo no se explicarme muy bien,pero es alucinante o
    como diria aquel IMPRESIONANTE .
    que trabajo mas bonito estas haciendo.besos.

    • Totalmente de acuerdo, Ana. Todos los días se alucina al observar el cielo. Cuando mejore el tiempo, te vienes a cenar con Antonio, y vemos más cosas. Así tendré ocasión de agradecerte personalmente esta intervención.

  3. Desde pequeña la astronomia me apasiona, traen buenos recuerdos.Gracias amigo Galileo por este Blog tan interesante que hace viajar a las estrellas.Como comenta Umbriel la Luna dificulta la observacion de las estrellas pero tambien es muy bella e interesante, animo para seguir.Saludo.

    • Sin ninguna duda, las estrellas forman parte de nuestras más enternecedoras vivencias, así es que tu observación resulta acertada a todas luces, nunca mejor dicho. Muchas gracias por tus halagos y tus ánimos. Feliz equinoccio de primavera, y espero que nos veamos pronto. :-)Saludos.

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