ARISTARCO Y VALLIS SCHRÖTERI: Una cobra en la Luna.

En el duodécimo día después de la Luna nueva, el terminador, esa línea que separa la luz de las sombras, es decir, el día de la noche, alcanza aproximadamente los 55º de longitud oeste, iluminando con ello una de las regiones más fascinantes de la superficie lunar: Se trata de la meseta de Aristarco, una zona situada en el cuadrante noroeste de la cara visible lunar, que podemos localizar gracias, sobre todo, al extraordinario albedo (porcentaje de luz reflejada) del cráter homónimo, que hace que éste brille incluso con la luz cenicienta de los días próximos al novilunio.

La meseta, de origen volcánico, tiene forma casi rectangular, y está delimitada por los Montes Agricola en el norte, una cordillera estrecha, de unos 160 km de longitud y 1500 metros de altitud media, y por los cráteres Aristarco y Herodoto en el sur., y está surcada por el Vallis Schröteri. La zona presenta una tonalidad más oscura que los territorios que la rodean, pertenecientes a Oceanus Procellarum, de un color verde oliva. La meseta se eleva 2000 metros sobre el nivel del Oceanus y mide unos 200 km de lado.

Centraremos nuestro estudio en Aristarco y Vallis Schröteri, ya que Herodoto es mucho menos interesante. De este último accidente destaca su fondo plano y gris, que delata un origen más antiguo que Oceanus Procellarum. Tiene un diámetro de 39 km y alturas de 1350 metros.

ARISTARCO, EL FARO DE LA LUNA

Con un diámetro de 46 km y paredes de 2.100 m de profundidad, Aristarco es el cráter más brillante de la Luna, debido a que su albedo es el doble que el de los demás accidentes lunares. Esta particularidad se debe en primer lugar a su juventud (unos 450 millones de años), que aún no ha permitido una suficiente erosión del viento solar, y también a la presencia en su superficie de materiales cristalinos, que se formaron en el momento de precipitar la lava basáltica que lo recubre. Todo ello contribuye a un extraordinario brillo que hace que Aristarco sea visible incluso con luz cenicienta, y deslumbrante cuando se contempla a través del telescopio.
Presenta un perfil poligonal y un interior espectacular, con terrazas en su pared interna que van descendiendo hasta el piso, donde encontramos un pico central de unos 500 metros de altura. Con un telescopio pequeño ya se distinguen al menos dos de las terrazas, número que aumentará con la potencia del instrumento empleado; unas bandas radiales oscuras atraviesan las terrazas.

En la zona se han observado un gran número de TLP (Transient Lunar Phenomena), o Fenómenos Lunares Transitorios, hasta un tercio de los registrados en todo el satélite, como neblinas y luces coloreadas o fogonazos. La nave Lunar Prospector ha detectado emisiones de gas radón procedentes del fondo del cráter.

VALLIS SCHRÖTERI, UNA SERPIENTE DE 160 KILÓMETROS

A unos 25 km al norte de Herodotus, comienza Vallis Schröteri, el mayor valle sinuoso del satélite, con una longitud total de 160 km y profundidades que rondan los 1.000 metros. El accidente se inicia con un cráter (en realidad una fosa de hundimiento) de 6 km de diámetro, que se ensancha bruscamente hasta los 10 km, en una formación que muchos han comparado a la cabeza de una cobra. Desde aquí, la grieta sigue un camino sinuoso primero hacia el norte, después hacia el noroeste, para terminar en dirección sur en un precipicio de 500 metros de ancho y una altura en torno a los 1.000 metros. Se originó probablemente por un afloramiento de lava volcánica, que se inició en la citada Cabeza de Cobra.

QUIÉN ES CADA CUAL

Heródoto de Halicarnaso fue un historiador y geógrafo griego que vivió entre el 484 y el 425 a. C. Está considerado el Padre de la Historia.

Aristarco (310 a. C. – 230 a. C.) fue un astrónomo y matemático griego, nacido en Samos, Grecia. Él es la primera persona que propone el modelo heliocéntrico del Sistema Solar, colocando el Sol, y no la Tierra, en el centro del universo conocido.

Johannes Schröter (1745-1816) fue un astrónomo y selenógrafo alemán descubridor de numerosas grietas de la superficie lunar. Hay un cráter que también lleva su nombre en las inmediaciones de Mare Insularum.

12 comentarios to “ARISTARCO Y VALLIS SCHRÖTERI: Una cobra en la Luna.”

  1. Como siempre,,, Impresionante,,,,, muchas gracias nuevamente por compartir y enseñarme algo que desconocía,, me encantó Vallis Schröteri, la Serpiente lunar

  2. Como todo lo que estoy leyendo ,de lujo,eres GRANDE besitos.
    idem de Antonio.

  3. ¡Qué joven se conserva Aristarco! aún me pierdo en las distancias siderales y sobre todo, en el tiempo, pero trato de imaginar lo que puede ser un millón de años para cualquier cuerpo que exista en el universo, o incluso en nuestra “terra terrae”.
    Lo dicho, Sr. Galileo: !chapeau! pero en gaditanis finis linguae quedaría más o menos así: Olé olé Mi Gali, lo digo a boca llena….y el que no diga ¡Olé! que se le seque la yerbabuena! jajajajaa….Enhorabuena por haber alcanzado tan impresionante número de visitas. Un beso, sí, tan entrañable como tus artículos.

    Carmen

    • ¡…y Olé!. Comentario simpático, risueño y optimista donde los haya. Así da gusto. Pues sí, querida Carmen, en las últimas horas hemos alcanzado la cifra de 1.000 visitantes en la bitácora, desde que el pasado 4 de febrero la inauguramos. Brindemos por ello, y por todos los lectores que lo han hecho posible.
      Aristarco, efectivamente, es muy joven. Para que podamos hacernos una idea de lo poco que significan esos 450 millones de años, pensemos en la edad de la Luna: Se le calculan más de 4.500 millones de años, esto es, diez veces el tiempo que tiene nuestro cráter. Así es que Aristarco, envidiablemente, presenta ese aspecto juvenil, lozano y radiante. Besos caleteros para ti.

  4. Elizabeth Says:

    Buenisimooo………..todo lo que presentas en tu bitacora, algo para mi desconocido. Te dejo un beso enorme Guapeton!!

    • Bienvenida a la bitácora, Eli querida. Me has dado una gran sorpresa, un verdadero regalo con este comentario, que es el primero, pero que espero no sea el último. Muchos besos para ti🙂.

  5. jose esteban Says:

    He oido decir que cuando llegaron los primeros astronautas a la luna, vieron en ese crater cosas muypero que muy raras ¿extraterrestres?

    • Efectivamente, Aristarco registra un gran porcentaje de los llamados “Fenómenos Lunares Transitorios”, TLP por sus siglas en inglés. En mi opinión, no son otra cosa que emanaciones de naturaleza volcánica, debido a la actividad interior del satélite, de la misma manera que sufrimos erupciones periódicas en nuestro planeta. La zona es proclive a tales fenómenos, igual que en la Tierra hay regiones con mayor actividad volcánica que otras.
      Bienvenido a la bitácora, José Esteban, y muchas gracias. Feliz año para usted y para todo su entorno.

  6. Umbriel Says:

    Hola:
    Anoche, después de 20 días sin posibilidad de observar el cielo (Asturias de mis amores), se abrieron los cielos y pudimos instalar los telescopios, habia mucha luna así que enfocamos para ella y oh! :hay una serpiente; claro no leen a mi amigo Galileo y no se enteran de lo que hay, así que a presumir de amigo y de conocimiento: ” es la cobra de la luna, es conocido y esta estudiado, mañana os mando un correo con los datos”, y ahora como recordaba perfectamente donde lo habia leido lo acabo de remitir y le doy las gracias por todo el trabajo que se toma en la divulgación de tanto conocimiento de esto que tanto nos apasiona y la forma tan excepcional de hacerlo, cuidada y super amena.
    Reciba un fuerte abrazo.

    • Aquí, en Tierra Conquistada😉, también abrió el cielo y pudimos observar la enigmática Meseta de Aristarco donde se ubica Vallis Schöteri, la espectacular Cobra. Casualmente, yo también dirigí el tubo de mi telescopio hacia la región, que se encontraba bastante cerca del Terminador, y se vería perfectamente.
      Muchas gracias, querido amigo, porque además ya hace tiempo que usted se convirtió en embajador de la bitácora en el entrañable Principado. Un abrazo.

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