El cráter Platón y los Alpes lunares.

Hoy dirigiremos nuestra mirada hacia una de las regiones más estudiadas, y por ello más conocidas, de la superficie de la cara cercana de la Luna. Se trata de una extensa zona que ocupa la orilla norte de Mare Imbrium (Mar de las Lluvias), viejo conocido nuestro, pues ya llamó nuestra atención con ocasión de sendos artículos sobre Sinus Iridum y el cráter Copérnico.

El lugar contiene diversos accidentes de interés selenográfico, que nos sorprenderán por su belleza y singularidad, y que pasaremos a situar y analizar a continuación.

Mare Imbrium es una notable extensión que ocupa gran parte del cuadrante noroccidental del satélite, al norte del gran Copérnico. En el noroeste distinguimos a Sinus Iridum (Bahía de los Arco Iris), lugar donde el juego de las luces y sombras del amanecer forma la maravillosa Doncella Lunar. Desde el extremo nororiental del Sinus, y orillando septentrionalmente el mare en dirección este, pronto nos toparemos con un gran cráter de fondo oscuro que destaca sobre el resto del territorio circundante: Platón. A la derecha del cráter (al este) encontraremos un notable macizo montañoso que también llamará poderosamente nuestra atención: los Alpes Lunares. Ambos accidentes, y sus proximidades, serán el objeto del presente artículo.

Platón es un cráter formado por el impacto de un meteorito que ocurrió hace unos 3.800 millones de años, algo después de la formación de Mare Imbrium. Su color oscuro, que contrasta con el de las zonas adyacentes, de tonalidad más clara, hizo que el astrónomo Johannes Hevelius lo llamara “Gran Lago Negro”, pues presenta un albedo inferior a las regiones vecinas. Está situado en la costa norte de Mare Imbrium, y tiene a los Montes Recti al oeste y a los Alpes Lunares al este. La planta del cráter es circular, aunque la perspectiva lo hace aparecer ovalado, ya que su latitud es de 51º N. Mide unos 101 km de diámetro, y sus paredes son regulares en el este, de unos 1000 metros de altura, pero que llegan a alcanzar picos de más de 2 km por occidente, pues en esa vertiente presenta una mayor irregularidad; hay un triángulo de sombras, que se forma cuando el Sol está rasante en cuarto menguante, que corresponde a un pico de 2.400 metros, que parece ser la mayor altura de las paredes del cráter.

El piso está relleno de lava basáltica, y no aparecen las formaciones centrales con picos característicos de los cráteres de impacto. Sí hay pequeños cratercillos, “alfilerazos”, el mayor de los cuales se sitúa en el centro del cráter, y alcanza apenas los 2.5 km de diámetro. La antigüedad del cráter también se hace patente en la ausencia de un sistema radial a la manera de Tycho o Copérnico, mucho más jóvenes. Una serie de grietas, en el exterior, se denomina en su conjunto Rimae Plato, y se interpone entre el circo y los Alpes lunares.

En la siguiente tabla se resumen los datos más relevantes para la localización, observación y estudio de Platón:

Coordenadas Selenográficas
Latitud 51º N
Longitud 9º W
Dimensiones
Diámetro 101 kilómetros
Profundidad 2400 metros
Edad de la Luna
Amanecer 8 días
Anochecer 22 días

Se llama Edad de la Luna al tiempo transcurrido en un momento dado desde la última Luna nueva. Es importante saber este dato cuando amanece y anochece en el cráter, pues ésos son los días en que el terminador lunar se encuentra sobre él, y por tanto se muestran como los más adecuados para su estudio con luz rasante. Los dos eventos ofrecerán sombras opuestas, por lo que ninguno de ellos es desdeñable (Del artículo sobre Copérnico.)

Prosiguiendo hacia el este, nos encontraremos con una formación montañosa cruzada por un sugestivo valle, que la parte en dos: Los Alpes Lunares. Cuando hace unos 4.000 millones de años se formó Mare Imbrium, el impacto que lo originó hizo saltar enormes rocas que formaron anillos concéntricos alrededor del mare. Tras la ulterior inundación de lava basáltica, que brotó al agrietarse la corteza lunar a consecuencia del violento choque, muchos de esos materiales quedaron sepultados, pero otros aún emergían por encima del nivel del magma, originándose de esa forma las cadenas montañosas que circundan a Mare Imbrium, los Alpes lunares entre ellas. Es ésta una diferencia fundamental con la homónima cordillera terrestre, cuya existencia es el resultado de una larga sucesión de acontecimientos geológicos. Los Alpes lunares, por el contrario, tuvieron una generación instantánea.

La cordillera tiene 350 km de largo y unos 200 de ancho. Alcanza alturas entre 1.800 y 2.400 metros con respecto al nivel del mare, aunque su altura máxima es de 3.600 metros, correspondiente al Mont Blanc (señalado con un círculo, click en la fotografía para amplificarla), así llamado en recuerdo a la también máxima elevación de los Alpes europeos. Su diámetro ronda los 25 kilómetros.

La formación se ve interrumpida por Vallis Alpes, un curioso accidente que comunica Mare Frigoris con Mare Imbrium, de una anchura máxima aproximada de 10 km, y de 166 km de longitud. La falla está también inundada, probablemente por lava emergente desde Mare Frigoris, pues es en esa vertiente donde las montañas, a ambos lados, alcanzan menor altitud. El valle puede observarse con pequeños telescopios, pero no una delgada fisura que transcurre por el fondo, para el que se necesitan aberturas a partir de 8 pulgadas (unos 200 mm). El conjunto de los Alpes lunares, incluído Vallis Alpes, y como ocurre con el resto de los accidentes lunares, ofrece una mejor visión cuando el terminador está en sus cercanías. Es particularmente recomendable en cuarto creciente, cuando Platón, el gran cráter vecino, se encuentre en penumbra durante el crepúsculo del atardecer.

El descubrimiento de Vallis Alpes se lo debemos a Francesco Bianchini, quien lo avistó en 1.727.

De izquierda a derecha: Promontorium Laplace, Mts. Recti, Mts. Tenerife, Platón, Mts. Alpes y Vallis Alpes.

Además de Platón y los Alpes, en la región del norte de Mare Imbrium encontramos otros accidentes de interés: Montes Recti y Montes Tenerife, y los picos aislados Mons Pico y Mons Pitón.

Montes Recti es una formación montañosa inusualmente recta, que se extiende de este a oeste, y que constituyen, probablemente, las cumbres más altas de un sistema sepultado por las corrientes de lava. Su longitud es de 80 km y su anchura de 20. Alcanza cotas sobre la superficie del mare que rondan los 1.800 metros. Muy cerca, al este, y al sur de Platón, están los Montes Tenerife, en recuerdo de una de las principales islas del archipiélago de las Canarias. Constituye un grupo de montañas repartidos sobre una región de 60 km por 100 de largo, y que alcanza alturas máximas de 2.200 metros. Probablemente forman parte de la ladera primigenia de Mare Imbrium. Al sureste hay una elevación solitaria: Mons Pico (epónimo: Pico del Teide, también en la isla de Tenerife). En la fotografía, cortesía de JAXA, está Mons Pico con Mare Imbrium al fondo. En primer término, en la parte inferior de la imagen, el interior del sur de Platón. © Japan Aerospace Exploration Agency (JAXA).

Un último accidente es necesario reseñar: el solitario Mons Pitón, al sur de los Alpes, y al oeste del curioso cráter Cassini. Es una elevación aislada que proyecta al amanecer una larguísima sombra hacia el oeste, como se aprecia en la fotografía que figura a continuación, gracias a sus 3.000 metros de altura.

Platón, que sifnifica “ancho de hombros”, fue el sobrenombre del filósofo ateniense Aristocles (427-347 a.C.), discípulo de Sócrates y preceptor de Aristóteles, y que difundía sus enseñanzas en la Academia, por él fundada. En la imagen, de Rafael, Platón ofrece sus enseñanzas a Aristóteles en la Academia de Atenas.

Volver al principio del artículo.

Volver al principio de la bitácora.

Anuncios

8 comentarios to “El cráter Platón y los Alpes lunares.”

  1. Lo dicho,,,, la Luna es un astro espectacular, me sigo enamorando de ese astro, y ud coopera para que yo siga en eso, lo que ha expuesto es sumamente interesante, y pensar que desde donde estamos no los vemos siendo montañas de tal elevación y ese crater tan extenso y profundo, como siemre le felicito y muchas gracias por mostrarnos algo que algunos desconocemos

    • Poco a poco vamos consiguiendo mostrar algunas de las maravillas que se nos ofrece por ahí arriba. La Luna, en particular, es sumamente agradecida con el trabajo de los astrónomos, al estar ahí “cerca” (unos 384.000 km), y regalarnos tal variedad de paisajes espectaculares. Insistiremos en traerlos aquí, para conocimiento y disfrute de todos. Gracias y un beso.

  2. como siempre espectacular,que buen trabajo, cada dia te superas .
    yo soy de comentario cortito, pero ahí estoy. besos

  3. La belleza de la luna,no es comparable casi con nada,si además me la describes con tanto esmero,la ( bahía del arco iris) donde el juego de luces y sombras,al amanecer forma la maravillosa doncella lunar, ahí yo muero.
    Tienes suerte querido galileo, con ver la luna mas cerca que yo.

    • No te mueras todavía… jajajajaja…
      Precisamente esta noche estará el terminador sobre Sinus Iridum (Bahía de los Arco Iris), dejando al descubierto toda la zona que analizamos en este artículo. Vente a casa, y lo vemos. Un beso.

  4. Estoy apunto de conseguir mi telescopio… No me perdere nada en el cielo.. Lastima que el dia de hoy esta muy nublado y no podre contemplar la luna….Saludos

    • Me imagino la ilusión y la impaciencia que ahora le dominan. 🙂 Es lógico. Ojalá que lo disfrute, y que tenga frecuentes cielos despejados. Ya nos contará sus experiencias. Saludos cordiales.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: