El cráter Tycho: Sistemas radiales.

En medio de las regiones elevadas del Hemisferio Sur de la cara visible de la Luna, Tycho es, sin ningún género de dudas, el cráter más notable de cuantos podemos observar en el satélite. Junto con Platón en el norte y Copérnico más cerca del ecuador, constituye una de las referencias básicas en la iniciación al estudio selenográfico. A pesar de que su tamaño no es exagerado ni mucho menos, pues son cientos y cientos los cráteres y circos que superan ampliamente sus 85 km de diámetro, un ostensible sistema de rayos, el más brillante y destacado entre los más de 60 que presentan radios similares, hace que pueda distinguirse incluso con el Sol en todo su esplendor, con Luna llena. Es más: es posible vislumbrarlo incluso con la luz cenicienta en la casi total oscuridad de la Luna recién nacida.

Tycho, así llamado en honor del astrónomo danés Tycho Brahe, del que el lector tendrá cumplida información al final del artículo, se sitúa a 43º Sur de latitud, y presenta una longitud selenográfica de 11º Oeste, similar a la de Platón (51ºN-9ºW), por lo que coincide con el terminador lunar 8 días después de la Luna nueva, y 8 días después de la Luna llena se vuelve a hacer la noche en la región, 22 días después del novilunio.

La región donde se ubica Tycho contiene reconocidos accidentes selenográficos, como el gran Clavius, al sur, de un descomunal tamaño de 230 km de diámetro y 4900 metros de profundidad, y una curiosísima cadena de hasta seis cráteres en su interior, ordenados rigurosamente según su tamaño. Al norte, nos topamos con Mare Nubium y el interesantísimo trío formado por los cráteres Ptolomeus, Alphonsus y Arzachel. Al oeste de éste último, ya en Mare Nubium, está Rupes Recta, “la espada de la Luna”, que no se aprecia en la fotografía por la lejanía del terminador.

El cráter se formó hace “sólo” 108 millones de años, según parece demostrar el análisis de las rocas recogidas por la misión Apolo XVII sobre uno de los rayos eyectados, en la región de Taurus-Littrow. El impacto no fue provocado por un meteorito, sino por un asteroide de la misma familia que el que impactó en Chicxulub, cerca de la Península de Yucatán (México), y que según algunas teorías, fue el responsable de la desaparición de los dinosaurios. El cráter de Chicxulub se originó hace unos 65 millones de años.

Tycho presenta un pico central en su interior, que llega a elevarse unos 2 km sobre el piso, y que es parte del macizo que se formó como consecuencia del efecto de “rebote”. Al noroeste del pico central hay otro de menor altura. El suelo muestra restos de la actividad volcánica provocada por la rotura de la corteza lunar durante el impacto, y la posterior inundación de lava basáltica. El albedo (capacidad de reflejar la luz del Sol y por tanto de brillar más) del interior es superior a la región circundante externa, que presenta un círculo oscuro alrededor del cráter.

Las paredes presentan terrazas, consecuencia de un primitivo desplome en el momento de su formación, y son muy altas, hasta 4.800 metros por encima del suelo del interior. Piénsese que el Everest, la montaña más alta de la Tierra, aunque mide 8.848 metros desde el nivel del mar, sólo se eleva 3.600 metros sobre el altiplano tibetano.

No se pierda el siguiente

Vuelo virtual sobre el interior de Tycho

de la Agencia Espacial Japonesa.

Veamos ahora los principales datos sobre Tycho resumidos en un cuadro:

Coordenadas Selenográficas
Latitud 43º S
Longitud 11º W
Dimensiones
Diámetro 85 kilómetros
Profundidad 4800 metros
Edad de la Luna
Amanecer 8 días
Anochecer 22 días

La más notoria característica de la Luna, cuando la observamos completamente llena, son esos rayos brillantes que en todas las direcciones, parten de algunos cráteres, para extenderse más allá de cientos y hasta miles de kilómetros.

Es el caso de Kepler, Aristarco y Proclus, pero sobre todo de Copérnico y de Tycho, éste último el más brillante y destacado. El origen de estos rayos lo encontramos en el mismo momento del impacto, cuando material fundido salió despedido formando esas radiaciones, que al contacto con el suelo se enfrió rápidamente, y precipitó formando cristales de un alto albedo. Después, el viento solar ha ido desgastando tal brillo, atenuándolo paulatinamente.

Sin embargo, el caso de Tycho es singular, al tratarse del cráter más joven de la cara visible de la Luna (Giordano Bruno es de la cara oculta, y se necesitan libraciones muy favorables para su observación). Su formación relativamente reciente no ha dado tiempo a una erosión solar, y brilla mucho más que los otros. Las eyecciones fundidas fueron acompañadas por materiales sólidos, que al caer originaron cráteres secundarios sobre los rayos, e incluso sobre otros cráteres preexistentes. El sistema se extiende por buena parte de la superficie selenita, superando algunos rayos los 1500 kilómetros.

El cráter rinde honores a Tyge Ottesen Brahe (1546-1601), quien latinizó su propio nombre en su juventud, convirtiéndose en Tycho Brahe. El astrónomo danés es el máximo exponente de la investigación pretelescópica del Universo. Sus rigurosos cálculos sobre la posición de las estrellas y los planetas fueron muy superiores en exactitud a los de la época, y fueron usados con posterioridad por Kepler para enunciar sus famosas Leyes, relativas al movimiento de los planetas del Sistema solar, y fueron determinantes para que Newton formulara la Teoría de Gravitación Universal.

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10 comentarios to “El cráter Tycho: Sistemas radiales.”

  1. Hola:
    Muy buen articulo, las fotografias son excelentes y la explicación, como nos acostumbra, clara y precisa. Precisamente estos dias estoy con la lectura de una historia de la Astronomía en el capítulo de Tycho, interesante personaje al que tanto debemos por sus observaciones pese a que él no concibiese el sistema solar heliocentrico.
    El video es una maravilla, esta en 3d y es muy recomendable su visión, no se lo pierdan.
    Saludos

    • Gracias, Umbriel. Sus comentarios siempre son muy motivadores.
      Efectivamente, el modelo geocéntrico de Tycho consistía en una Tierra inmóvil, alrededor de la cual giraban el Sol y la Luna. El resto de los planetas, eso sí, girarían alrededor del Sol. Copérnico había enunciado su teoría heliocéntrica en 1543, tres años antes de que Tycho naciera, pero…
      Mi enhorabuena a los amigos astrónomos asturianos de Omega, y ánimos en sus interesantes actividades.
      Un saludo afectuoso.

  2. Arlequín Says:

    Amigo Gali, gracias nuevamente por todo el conocimiento que comparte con nosotros. La luna es maravillosa para mí y cada artículo que Ud hace sobre ella me deslumbra y fascina más aún. Es hermoso ver como los rayos brillantes del cráter se extienden por gran parte de la superficie lunar. Su brillo de cristales es un deleite. Y el centro de Tycho con su increíble pico escapa (por su altura) a mi conciencia. Gracias amigo nuevamente, felicitaciones! Un abrazo

    • Amigo Arlequín, yo sabía que usted sería una de las personas que más apreciarían este trabajo, porque es un decidido amante de la Luna, un “lunático”, en el buen sentido de la palabra.
      En este caso, desde luego, Tycho merece esa admiración, por todo lo que usted dice, entre otras cosas. Habrá más Luna en la bitácora.
      Un saludo muy cordial.

  3. Hola!! Interesante articulo..Este crater ha sido siempre uno de mis favoritos, es brillante y por lo tanto hermoso. Es algo hermoso observar la luna en todo su explendor y ahora es mas hermoso observar y saber mas acerca de ella; y Aunque mis cielos no se han despejado en su totalidad, la luna aparece continuamente no asi las perseidas que lamentablemente no pude observar este año. Saludosssssss

    • Tycho no deja a nadie indiferente, amigo Ángel. A mí me ocurre como a usted, pues la belleza del cráter es innegable. Fíjese que el sistema de rayos ya aparece en un mapa lunar trazado en 1.645 (Antonius María Schyrleus de Rheita) y desde entonces no ha dejado de ser estudiado.
      Mala suerte con las Perseidas. En Cádiz sí pudimos observarlas, aunque hubo una ligera bruma.
      Un abrazo.

  4. Hola, como siempre,,,,,sin palabras, la luna es mi satélite favorito, y ud nos muestra cosas bellas de él,, muchas gracias, un beso

    • Esté atenta, querida Linda, al próximo martes, que es la Luna llena. Tycho podrá admirarse sin problemas, y yo sé que usted disfruta con la observación del satélite en todo su esplendor. Ojalá tenga cielos despejados. Muchos besos.

  5. Hola galileo, con retraso pero fiel a la bitácora, fascinante el viaje al cráter Tycho.
    La luna con luz cenicienta, preciosa fotografía…. saludo y gracias.

    • Aquí no cerramos en las 24 horas, Cari, así es que nunca es tarde.
      En estos días ya se puede ver el sistema radial, porque la Luna ya está suficientemente iluminada. A ver si organizamos una noche de observación lunar, a la que puedan acudir todos.
      Muchas gracias a ti, y muchos besos.

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