Saturno: un planeta con orejas.

Es inimaginable la cara de sorpresa que debió poner Galileo aquel 25 de julio de 1610, cuando dirigió su rudimentario telescopio, que sólo le proporcionaba unos 9 aumentos, hacia “el más alto” de los planetas conocidos: ¡Había descubierto que Saturno tenía orejas!. La poca precisión del instrumento, así como lo desconocido de la naturaleza de lo que veía, hizo que Galileo lo describiera como asas u orejas.

Saturno es el más hermoso de todos los astros del Sistema Solar, y el más conocido (hay quien opina que este doble honor le corresponde a la Tierra). Aunque hoy sabemos que los cuatro grandes planetas gaseosos poseen anillos, los de Saturno son los únicos que se evidencian de forma inmediata, y es por eso que también se le llama “el señor de los anillos”, pues es ésta su característica más definitoria. Pero no es la única, pues a pesar de su gran tamaño, sólo superado por Júpiter, su baja densidad de 0.70 gramos por centímetro cúbico lo hace más ligero que el agua, por lo que flotaría en un hipotético océano capaz de albergarlo. Saturno es el sexto de los planetas del Sistema Solar y el segundo de los grandes planetas exteriores, llamados también jovianos o gigantes gaseosos. Su elevada velocidad de rotación hace que el día saturnal sólo dure algo más de 10 horas y media, o 0.44 días terrestres, por lo que la fuerza centrífuga le produce un notable achatamiento, responsable de que el diámetro ecuatorial sea un 10 % mayor que el polar. Con pequeños telescopios es posible observar esta acusada característica. Comparado con la Tierra, el diámetro de Saturno resulta ser 9.41 veces el de nuestro planeta. Podría contener 740 veces a la Tierra, pero su masa sólo es 95 veces superior a la terrestre, debido a su ya citada baja densidad.

Estructura e interior del planeta

La estructura interna de Saturno es muy parecida a la de Júpiter, con un núcleo central constituído por material rocoso. A éste lo envuelve un manto de hidrógeno metálico. Sobre éste hay otra capa de hidrógeno, ya molecular (H2) y en estado líquido. La atmósfera contiene también hidrógeno, aunque con alguna proporción de helio, y en ella se producen violentas tormentas y vientos que llegan a alcanzar velocidades cercanas a 1.800 km/h, a temperaturas de 180 ºC bajo cero. En las capas más altas se pueden encontrar nubes de metano y amoníaco. En los polos, el viento solar junto con los efectos del hidrógeno metálico del interior, atrapa iones atómicos y electrones, junto con material procedente de los anillos, que producen auroras boreales y australes, que irradian en el ultravioleta.


Pulse sobre la imagen para magnificarla. Una vez que se haya abierto, vuelva a pulsar sobre la zona que desee observar. Foto:NASA.

Sistema de Anillos

Los anillos que circundan a Saturno, alrededor de su plano ecuatorial, son la característica más notable del astro, pues son ciertamente magníficos. En primer lugar, y como se dijo, fueron observados por Galileo en 1610, aunque el astrónomo toscano no pudo comprender su naturaleza. El holandés Christiaan Huygens sí lo hizo, casi medio siglo después, y fue el primero que anotó la presencia de esos anillos en Saturno, circunstancia que se consideró única y excepcional hasta que fueron descubiertos los de Urano en 1977. Estructuras similares se desvelarían poco después en Júpiter y Neptuno.

Al empezar la década de los 70 del siglo XX, sólo conocíamos a seis de estos anillos, que fueron nombrados por una letra mayúscula, según el orden en que fueron descubiertos, separados por regiones entre las que destacan la División de Cassini y la División de Encke, también llamada “el trazo de lápiz” por su delgadez. Pero las sondas Voyager I y II, desvelaron que estaban subdivididos por multitud de otros anillos más delgados. Hoy sabemos que existen más de 100.000, con un espesor variable, desde unos sorprendentes 10 metros, hasta varios kilómetros, presentando ondulaciones y picos semejantes a las montañas existentes en la Tierra.

Estas estructuras las componen granos de polvo, hielo y rocas cuyo diámetro varía desde unos milímetros hasta peñascos del tamaño de una casa.

Pulse sobre la imagen.

Nuestra perspectiva del sistema de anillos va cambiando, conforme variamos nuestra posición relativa respecto a Saturno, porque la inclinación de la eclíptica con respecto al plano ecuatorial donde se encuentran los anillos es de unos 27º, de forma parecida a lo que ocurre con la Tierra. Cuando los vemos totalmente perfilados, resultan prácticamente invisibles, dada su extrema delgadez: Es el equinoccio saturnal. Eso fue lo que le pasó a Galileo que, confundido, se enfadó con el planeta, y no volvió a enfocarlo más.

Satélites

En la fotografía de la derecha, y de arriba a abajo, Tetis (y su sombra sobre Saturno), Dione y Rea.

Son incontables los objetos que orbitan al planeta, de los que más de 60 están catalogados como satélites naturales de Saturno, pero sólo 8 de ellos superan los 200 kilómetros de diámetro. Titán, Rea, Jápeto, Dione y Tetis tienen más de 1.000, mientras Pan, satélite pastor en la División de Encke, no supera los 20 kilómetros. Titán y Encélado (499 km) son las lunas más interesantes, pero muchos son simples peñascos no mayores de la media docena de kilómetros.

Titán es el mayor satélite de Saturno, con un diámetro de 5.150 kilómetros, y la única luna del Sistema Solar que posee una atmósfera densa, superior a los 300 km de espesor. Descubierto por Christiaan Huygens en 1655, es fácilmente visible con telescopios de aficionado, pues brilla con una magnitud de +8.4. Su superficie está cubierta, en parte, por océanos líquidos de metano y etano y en su atmósfera encontramos nitrógeno, cianuro de hidrógeno y monóxido y dióxido carbónico. Recientes investigaciones demuestran que Titán posee reservas de hidrocarburos superiores a los de toda la Tierra. La temperatura en superficie es de 179 grados centígrados bajo cero.

Encélado es el sexto satélite más grande de Saturno. Aunque sólo tiene 499 kilómetros de diámetro, su interés radica en la presencia de géiseres de vapor de agua, que revelan la existencia de agua líquida a poca profundidad. Su proximidad al planeta le produce una trabazón gravitacional que hace que su período de rotación coincida con el de traslación alrededor de Saturno. Hay cráteres en su superficie y su elevado albedo (99 %) revela también la existencia de hielo, que hace que su temperatura superficial sea de 193 ºC bajo cero. Su magnitud visual de +11.5 lo hace difícilmente detectable con telescopios pequeños.

Exploración astronáutica

Varias sondas automáticas, por supuesto sin tripulación, han explorado Saturno. En 1979, la Pioner 11; en 1.980, la Voyager I y en 1.981, la Voyager II, transmitieron diversa información, pero en 2004 fue determinante la llegada a la región de la sonda combinada Cassini-Huygens, que aportó miles de imágenes que permitieron interesantes descubrimientos, muchos de ellos vertidos en este informe.

Observación

Saturno se ve sin problemas a simple vista, pues brilla con una magnitud que puede llegar a ser similar a la de Vega (Mv = 0.0). Con ayuda de unos binoculares ya se aprecian los anillos y su forma achatada por los polos, y con pequeños telescopios se distinguirá a Titán, junto al planeta, con un brillo similar a una estrella de octava magnitud. Debe evitarse aplicar demasiados aumentos, pues ver más grande no es ver mejor, como se aprecia en la siguiente imagen:

Lo recomendable es tener siempre como límite máximo de aumentos el doble de la apertura de su telescopio, expresada en milímetros. Si su telescopio tiene una abertura de 120 mm, no debe exceder de 240 aumentos. Expresado en pulgadas, multiplique por 50 la abertura. Un
telescopio de 6 pulgadas no debería pasar de 300 aumentos. A partir de ahí, empezará a ver mucho peor.

Mitología

Saturno es el dios de la agricultura en la mitología romana, y equivale a Cronos en Grecia. Este dios era hijo de Urano y el regidor absoluto del Universo. Para evitar ser desposeído del trono por sus hijos, los devoraba. Pero su mujer escondió a uno de ellos, Zeus (equivalente al Júpiter romano), para salvarle la vida. Zeus, al crecer, destronó a su padre.

La pintura, titulada “Saturno devorando a uno de sus hijos”, pertenece a Pedro Pablo Rubens, y está fechada en 1.636.

Volver al principio del artículo.

Volver al principio de la bitácora.

Anuncios

21 comentarios to “Saturno: un planeta con orejas.”

  1. Arlequín Says:

    Amigo Galileo, lo felicito excelente artículo. Es maravilloso todo Saturno desde su núcleo hasta su atmósfera. Tan espectacular, tan hermoso y tan mortal para los seres humanos con sus vientos, tormentas y gases. Nunca pensé que fuera un planeta tan liviano, la inmensidad me da la errónea impresión de peso. Sus satélites enormes son fascinantes. Increíble es pensar en tantos anillos, y como es habitual en mí, difícilmente me hago a la idea de su cantidad numérica. Gracias amigo por compartir sus conocimientos y acercarnos tan hermoso planeta. Un abrazo

    • De principio a fin, Arlequín hace un paseo virtual por Saturno, contándonos sus placenteras impresiones en cada momento. Es una delicia leerlo, amigo, gracias nuevamente por transmitirnos sus sensaciones, que resumen de forma acertada el espíritu del artículo. Un abrazo.

  2. Amigo Galileo, lo que mas me ha sorprendido de su articulo es que saturno podria flotar en el agua. Es impensable que siendo tan grande y con tantos anillos pueda pesar tan poco, es fascinante. el universo nunca me dejara de sorprender y de maravillar. gracias amigo Galileo por aceercarme un poco mas a las estrellas.

    • Así es, querida amiga. Esa circunstancia además, unida a la gran velocidad de rotación, tiene la inmediata consecuencia de su notable achatamiento, pues si fuera más pesado la deformación sería menor y menos ostensible. Un beso.

  3. Hola:
    Imprescindible la lectura de su blog, es impresionante la cantidad de información que nos transmite y la forma tan agradable de presentarla.
    Saturno una maravilla mas del cielo, que poco a poco vamos perdiendo en el atardecer, habrá que esperar al invierno para volver a apreciarlo en su esplendor.
    Muy útil el dato sobre el aumento de los telescopios, pues mucha gente pregunta siempre sobre los aumentos y no sobre la capacidad de resolucion de la optica, si me permite una sugerencia, estaria bien un articulo al respecto, aunque se aparte un poco de la linea del blog. Espero me disculpe la osadia.
    Felicitarle por sus conocimientos y agradecerle su gesto de compartir con todos.
    Un abrazo cordial.

    • No sabe cuánto le agradezco cada una de sus intervenciones, apreciado amigo. Es halagadora la forma en que nos trata tanto a mí como a mi humilde contribución a esta ciencia, tan especial, tan poética, tan enigmática, tan diferente.
      Su sugerencia no tiene nada que ver con la osadía, Umbriel, antes al contrario, es una idea que hace tiempo ronda mis proyectos, pero no termino de animarme, no me atrevo. No sé si conseguiría confeccionar un informe que tuviera la suficiente claridad y utilidad para el lector. De momento, no me veo capaz, pero sepa que anoto su idea y le agradezco tanto el contenido como el tono de su comentario.
      Un abrazo muy cordial.
      P.D. Creo que el acercamiento de esta madrugada entre la Luna y M45 estará nublado. Mmmmmmm. Ojalá usted tenga mejor suerte.

      • Gracias una vez mas por su amabillidad.
        El acercamiento entre las Siete Hermanas y Selene, pues… que para otra vez será, si ahí estaba nublado, aquí lloviendo, pero le agradezco la efeméride.
        Saludos

  4. Ni que decir,, es para enamorar todo lo relacionado con los planetas, Saturno es impresionante, lastima que no podamos ir jajajaja beso

    • ¿Con la gripe que padece?. ¡Nada de eso!. El lugar está a unos 180 grados bajo cero, y usted debe permanecer en cama, intentando reponerse lo antes posible, así es que otra vez será. Muchos besos.

  5. Saturno siempre me ha llamado mucho la atencion y tu con tu articulo me has enseñado mucho sobre el, de lujo como siempre…..besitos

  6. Hola amigo Galileo. Saturno, planeta para soñar…
    A mi particularmente me gusta mucho, imágenes preciosa, ilustrativa, mitología muy interesante, “que como sabes me gustan tanto” que vamos a contar, toda una delicia.
    Ah, ¿recuerdas en la noche de montaña que no vimos sus anillos? pues queda pendiente,
    Saludos cordiales,

    • Habrá ocasión de repetir aquellas observaciones, y muchas otras. Ahora, con la llegada del otoño, el cielo cambia radicalmente, y otras nuevas maravillas se nos ofrecen sobre el horizonte nocturno.
      Cada vez que pueda seguiré complementando los artículos con referencias mitológicas, pues sé que tanto tú como otros muchos lectores se interesan por ellas.
      Besitos.

  7. Amigo Galileo, te voy a hacer una confesión: A mi desde siempre me ha dado mucho miedo el universo, (no me importa decirlo). Para mi era algo desconocido y eso me hacia tenerle miedo, e incluso me podia llevar noches enteras sin mirar al cielo; pero desde q he empezado a leer tus articulos y pasamos aquella noche todos juntos viendo el firmamento en el campo de Cari he descubierto q el universo es algo maravilloso q no hay q tenerle miedo, solo admiración ( de ahí mi gran ignorancia con todo lo relacionado con el universo). A partir de ahora no me pienso perder ningun acontecimiento de los q me ofrece el universo, siempre acompañada de tus articulos y de tu sabiduria. Muchas gracias Galileo por acercarnos un poco mas a las estrellas.

    • La Bitácora de Galileo ha registrado ya la entrada de cerca de 400 comentarios, pero son contadísimos los que tienen la emotividad y el valor afectivo de éste que nos ocupa.
      Las sensaciones que tan sinceramente confiesas son mucho más frecuentes de lo que crees, mi buena amiga, y están bien fundadas, pues la inmensidad a la que nos enfrentamos es cuando menos mareante. Me siento comprometido a guiarte en lo que pueda, pero no temo a esa responsabilidad, ilusionado en ayudarte en el conocimiento y disfrute de las maravillas que desde ahí arriba nos contemplan. Cuenta conmigo, y seguro que descubrirás fascinantes mundos a cada paso que demos.
      Muchas gracias a ti, muchos ánimos, y muchos besos.

  8. Muy interesante el artículo. Como siempre entretenido, instructivo pero dejándote con ganas de “tirar de google” para enterarte de más 🙂

    En una ocasión leí un artículo en la revista “Investigación y Ciencia” sobre Titan. Este satélite me me pareció fascinante.
    También recomiendo la web de la misión Hygens Cassini de la Nasa.

    Sigue así Galileo…

    • Podemos calificar a Titán como la mayor gasolinera desde aquí hasta Plutón. Muchas gracias por sus aportaciones, y también por sus palabras, animosas y halagadoras. Un saludo.

  9. criss maricela Says:

    pucha la verdad que los videos que estan aca, sobre los planetas y sus caracteristicas estan cheveres muy bonitos , muy lindo la verdad aaa se las recomiendo bye bye……….

  10. por que saturno resibe el nombre de saturno

    • El nombre se lo debemos a los antiguos romanos. Es el planeta más lejano de los conocidos entonces, y tarda mucho más que Júpiter (Zeus en Grecia) en dar una vuelta completa al Sol, así es que era lógico llamar a este astro con el nombre del anciano padre de Júpiter, dado el lento caminar de los mayores, y éste no es otro que Saturno (Cronos para los griegos). Saludos y bienvenida a la bitácora.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: