El Cielo del invierno

A lo largo de este artículo trataremos de acercar el Cielo del invierno boreal al lector, pero sólo en sentido figurado, pues no será necesario usar, en esta ocasión, instrumento óptico alguno y nuestros ojos serán las únicas e imprescindibles herramientas, unidas eso sí, a la ilusión por contemplar el Universo en la estación más fecunda y adecuada, dadas las espectaculares estrellas y constelaciones que nos serán ofrecidas con sólo alzar la vista.

Los lectores de la mitad sur del planeta deberán tener en cuenta que cuando hablamos del invierno boreal, en su residencia será verano, y que la visión que tendrán del cielo estará invertida con respecto a la septentrional (o la nuestra al revés que la suya). Así, Orión ofrece estos dos puntos de vista, a la izquierda el austral, a la derecha el boreal:

Nuestro paseo habrá de estar lleno de serenidad. Intentar descubrir a todas estas maravillas de golpe no hará sino confundirnos, y privarnos de disfrutar con tiempo y sosiego de todas ellas, de manera que lo haremos poco a poco, saboreando al máximo la agradable visión que tenemos delante de nuestros ojos, pues ya se apuntó que no necesitamos la ayuda de ningún instrumento.

Precisamente será la Constelación de Orión nuestro centro de operaciones, a la vez que nos servirá como guía para la localización del resto del paisaje celeste, así es que debemos familiarizarnos con su aspecto, y eso nos permitirá reconocerla de inmediato. Acostúmbrese a descubrirla cuando tiene su orto por el este, donde aparecerá acostada, en su tránsito por el sur (de pie) y también cuando se dispone a abandonarnos bajo el horizonte del oeste, volviendo a mostrarse en posición más horizontal. Incluyo a continuación un calendario aproximado con la hora en la que culmina en el sur (en el norte para los residentes australes) la Constelación de Orión, en las próximas fechas:

Fecha Hora UTC España
1 de diciembre 1:00 am 2:00 am
15 de diciembre 0:00 1:00 am
1 de enero 23:00 pm 0:00
15 de enero 22:00 pm 23:00 pm

Tenga en cuenta su diferencia horaria con España, para obtener un cálculo aproximado de estos horarios en su región.

Repare en las tres estrellas que, en el centro de la constelación, aparecen alineadas, rotuladas como Alnitak, Alnilam y Mintaka (no es necesario que memorice estos nombres, ya lo hará en su momento). Conocidas popularmente como Las Tres Marías, y también como Los Tres Reyes Magos, son las que conforman el Cinturón de Orión, y nos van a servir, como enseguida veremos, para localizar a dos importantes estrellas.

Efectivamente, si prolongamos la línea imaginaria que une a las tres estrellas hacia el noroeste (la derecha), llegaremos sin dificultad a las inmediaciones de Aldebarán y las Hyades, de la vecina constelación de Tauro. Por el contrario, si lo hacemos hacia el sureste, encontramos a la estrella más brillante de todo el cielo nocturno: Sirio, de Canis Major. Según se posicione Orión en el este, el sur o el oeste, la dirección en que se alineen las tres estrellas del Cinturón marcarán inequívocamente la situación de Aldebarán, a un lado, y de Sirio al otro.

Muy interesante resultará anotar que más allá de Aldebarán, y aproximadamente en la misma dirección, encontraremos, también muy fácilmente, al hermosísimo cúmulo abierto de Las Pléyades (M45), que se verá sin ningún problema a ojo desnudo, como todos los demás astros de los que estamos hablando. Veamos algo más detenidamente estos objetos:

Aldebarán (Alpha Tauri) es la estrella más brillante de la Constelación de Tauro, y su nombre proviene del árabe الدبران, al-dabarān, que viene a significar “la que sigue”, pues efectivamente parece perseguir a Las Pléyades (M45) en su transitar por el cielo nocturno. Es una preciosa gigante de color rojo-anaranjado que está en la misma línea visual que el cúmulo de las Hyades, por lo que da la impresión de pertenecer a él, aunque el cúmulo está mucho más alejado. Si estuviera en el lugar del Sol, aparecería en nuestro cielo como un disco de 20º de diámetro (la mano abierta con el brazo extendido).

Aldebarán
Constelación Tauro
Tipo espectral K5III
Clase Gigante
Color Anaranjada
Magnitud Visual +0.85
Distancia 65 años-luz
Radio 44 soles

Las Hyades son un notable cúmulo, asímismo en la constelación de Tauro, que parece incluir a la anterior estrella, pero que se encuentra mucho más lejos. No obstante, es el cúmulo estelar más cercano al Sistema Solar, y se deja ver incluso en cielos contaminados lumínicamente (hasta ciertos límites). Estando tres veces más cercano que Las Pléyades, aparenta una dispersión mucho mayor, ocupando en el cielo una gran área en forma de V.

Las Pléyades son el otro cúmulo de Tauro visible a ojo desnudo. Se trata sin duda del más famoso objeto de su clase, y es también conocido como Las Siete Hermanas, y Las Siete Cabrillas. Es un joven cúmulo estelar compuesto por estrellas gigantes de color azul, y que supone la antesala de todo el Cielo que estamos analizando, pues es el primero en aparecer por el este. En estas fechas, antes de las 6 de la tarde, hora española, hace ya su aparición sobre el horizonte. Es un objeto perteneciente al Catálogo Messier, por lo que ostenta también la denominación de M45.

Sirio (Alpha Canis Majoris) es la estrella más brillante de todo el cielo nocturno. Situada más al Sur del Ecuador celeste, a -16.7º, es visible prácticamente desde todo el planeta. Blanca, con una magnitud de -1.5 y a una distancia de unos 8 años-luz, es la principal estrella de la constelación de Canis Major (El Perro Mayor), por lo que también es conocida como La Estrella Perro. Importante desde muy antiguo, en el antiguo Egipto marcaba el inicio de las inundaciones del Nilo, fundamental para la pervivencia agrícola de esta conocida civilización.

Sirio
Constelación Canis Major
Tipo espectral A1V
Clase Secuencia principal
Color Blanca
Magnitud Visual -1.5
Distancia 8 años-luz
Radio 1.88 soles

Volvamos sobre nuestros pasos, de nuevo hasta la Constelación de Orión, para conocer a sus dos estrellas principales, que nos ayudarán a continuar el recorrido por nuevas y fascinantes luminarias y constelaciones, que conforman el resto del Cielo del invierno boreal. Del mismo modo que las tres estrellas del Cinturón nos condujeron hasta Aldebarán y Sirio, ahora cederemos la batuta a Rígel y, sobre todo, Betelgeuse, para que nos muestren la forma para la localización e identificación de las demás integrantes de la región. Antes de proceder a la descripción de cómo estas estrellas nos guiarán a las demás, presentémoslas brevemente:

Rigel (Beta Orionis) es la séptima estrella más brillante de todo el Cielo nocturno. Se trata de un sistema estelar situado en la constelación de Orión (en la fotografía junto a la Nebulosa Cabeza de Bruja, de la constelación del río Erídano), pues tiene una acompañante (Rígel B), que a su vez es un sistema doble. Tiene una magnitud visual de +0.18 y la encontramos a unos 860 años-luz del Sistema Solar. La componente principal es una supergigante blanco-azulada, que se identifica con el pie izquierdo de Orión (el gigante cazador de la mitología helenística), el derecho según lo vemos nosotros. Veamos resumidas sus principales características:

Rígel
Constelación Orión
Tipo espectral B8I
Clase Supergigante
Color Blanco-azulada
Magnitud Visual +0.18
Distancia 860 años-luz
Radio 74 soles

Betelgeuse (Alpha Orionis) es una preciosa supergigante roja, que en su tamaño máximo alcanzaría más allá de la órbita de Marte, si la situáramos en el lugar del Sol, pues se trata de una estrella variable. Mercurio, Venus y la Tierra quedarían dentro de la estrella. Se identifica con el hombro derecho de Orión, a la izquierda según la observamos nosotros. Se calcula que está a una distancia en torno a los 640 años-luz del Sistema Solar.

Betelgeuse
Constelación Orión
Tipo espectral M2I
Clase Supergigante
Color Roja
Magnitud Visual +0.5/+1.3 v
Distancia 640 años-luz
Radio 880/950 soles

Una vez conocidas e identificadas estas dos estrellas, haremos un uso inmediato de la segunda de ellas, la supergigante roja Betelgeuse, para construir, con el concurso de Sirio (recuerde, la más brillante, a la izquierda del Cinturón) el conocido asterismo del Triángulo de Invierno. Es ésta una imaginaria figura consistente en un triángulo prácticamente equilátero, cuyo tercer vértice se sitúa en la brillante estrella Procyon (Alpha Canis Minoris).

Procyon (Alpha Canis Minoris), la estrella más importante de la constelacion de Canis Minor (El Perro Menor), es una binaria cuya componente principal es una subgigante de color blanco-amarillento. Se encuentra a una distancia aproximada de 11 años-luz de la Tierra. Junto a Sirio, la otra “estrella del perro”, ya era venerada por los antiguos egipcios, y aparece en textos babilónicos. Su nombre, del griego προκύον (Prokyōn), significa antes que el perro, en referencia a que precede a Sirio en su aparición sobre el horizonte del este. Veamos un cuadro con sus caracteres principales:

Procyon
Constelación Canis Minor
Tipo espectral F5IV
Clase Subgigante
Color Blanco-amarillenta
Magnitud Visual +0.37
Distancia 11 años-luz
Radio 1.86 soles

A modo de recordatorio, y para no desatender a nuestros lectores australes, veamos la siguiente fotografía (que me he permitido etiquetar) tomada por el VLT de la ESA (Very Large Telescope de la Agencia Espacial Europea) desde su observatorio en el Desierto de Atacama (Chile), que también aparece, en tierra:

Vayamos ahora en busca de la Constelación de Géminis, que es otro de los números importantes de la función de esta noche pues, como saben, el espectáculo debe continuar. Las dos estrellas principales de Géminis son las brillantes Cástor y Pólux, que precisamente representan a los dos gemelos, y que también vamos a tratar de localizarlas partiendo de Orión.

Ahora comprenderá la utilidad de haber presentado con anterioridad a Rígel, pues uniendo a esta estrella con Betelgeuse, y prolongando la imaginaria línea, llegaremos ¡directamente a Cástor!. A su lado, a la izquierda (al este), Pólux. Visitemos brevemente a los gemelos:

Cástor (Alpha Geminorum), a pesar de tener la denominación de Bayer Alpha, sólo es la segunda estrella más brillante de Géminis, después de Pólux. Es un interesantísimo sistema estelar séxtuple, cuyas dos principales componentes forman una binaria visual separadas por unos 6″ de arco. Cástor A es una estrella blanca con magnitud visual de +1.8, más del doble del Sol en cuanto a tamaño y que está situada a unos 50 años-luz de distancia del Sistema Solar.

Cástor
Constelación Géminis
Tipo espectral A1V
Clase Secuencia Principal
Color Blanca
Magnitud Visual +1.8
Distancia 50 años-luz
Radio 2.3 soles

Pólux (Beta Geminorum) es la estrella gigante más cercana a nuestro Sol y la componente más brillante de Géminis. Junto a Cástor, representan las dos cabezas de los gemelos en la constelación de Géminis, y su visión en el cielo, con ambas estrellas próximas entre sí, resulta gratificante, aunque no hay relación física entre ambas, al estar Pólux situada a 34 años-luz, y Cástor más allá, a 50 años-luz. Es el equivalente romano de Διόσκουροι Dióskouroi, Dioscuros en Grecia. Es una gigante anaranjada 10 veces mayor que el Sol. Es frecuente que en la zona se produzcan conjunciones planetarias, así como con la Luna, como en la fotografía, en la que Marte se interpone entre los gemelos. Procyon es la brillante estrella de abajo a la izquierda, mientras que en el extremo superior izquierdo aparece el cúmulo del Pesebre (M44). Es la estrella más brillante a la que se le ha descubierto un sistema planetario. Se trata de Pólux B, un planeta 3 veces más masivo que Júpiter.

Pollux
Constelación Géminis
Tipo espectral K0III
Clase Gigante
Color Anaranjada
Magnitud Visual +1.15
Distancia 34 años-luz
Radio 10 soles

Una última estrella merecerá nuestra atención y brillará con fuerza al norte de Orión: Se trata de Capella, la brillantísima estrella de la Constelación del Auriga.

Simplemente, busque encima de Orión, imaginando a esta última constelación en el Sur, completamente de pie. Encima hallará a Capella, y con ella a toda su constelación. Estudiemos esta estrella un poco más de cerca:

Capella (Alpha Aurigae) es la estrella más importante de la constelación del Auriga y, con magnitud +0.08, la sexta más brillante de todo el cielo, la tercera del Hemisferio Norte. Su nombre significa la Cabrita, y está asociada a la ninfa Amaltea, conocida por haber amamantado a Zeus. Se trata de la estrella de primera magnitud más cercana al Polo Norte Celeste, por lo que resulta imposible observarla desde latitudes inferiores a 40º S. Está situada a unos 42 años-luz de nosotros, y es un sistema estelar múltiple, compuesto por dos binarias amarillas separadas por menos de 0.1” de grado, por lo que es imposible resolverlas con pequeños telescopios. Su periodo orbital es de 104 días. A continuación figuran resumidas sus principales características:

Capella
Constelación Auriga
Tipo espectral G8III/G1III (doble)
Clase Subgigantes
Color Blanco-amarillenta
Magnitud Visual +0.08
Distancia 42 años-luz
Radio 12/9 soles

Recapitulemos. Primero, de forma esquemática:

¡Efectivamente!. Se ha formado un hexágono. Esta figura es bastante conocida, y se le llama El Hexágono de Invierno. Recordemos los pasos que hemos dado para construirlo:

  1. Localizamos la Constelación de Orión.
  2. Prolongamos la línea del Cinturón de Orión hasta Aldebarán.
  3. Hicimos lo propio, en sentido contrario, hasta Sirio.
  4. Ubicamos, dentro de Orión, a Rígel y Betelgeuse.
  5. Formamos el Triángulo de Invierno, añadiendo Procyon a Sirio y Betelgeuse.
  6. La línea imaginaria que une a Rígel y Betelgeuse nos condujo a Cástor y Pólux, en Géminis.
  7. Buscamos a Capella al norte de Orión, y cerramos el Hexágono de Invierno.

Veamos ahora ambos asterismos (el Hexágono de Invierno y el Triángulo de Invierno) sobre nuestra fotografía de portada:

Una última consideración es necesario tener en cuenta: Al ser tanto Tauro como Géminis dos constelaciones zodiacales, es frecuente por la zona la presencia de planetas que, al sumarse a la fiesta, pueden confundir al lector desprevenido. Un ejemplo, con Marte muy cerca de Orión, en Monument Valley, servirá para poner el cierre a este artículo. Disfruten de cielos despejados y una feliz observacion.

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12 comentarios to “El Cielo del invierno”

  1. WoW que articulo!!!! no sabia de esa majestuosa formacion triangular y hexagonal. que se forma en esas constelaciones de Primer Nivel!!!!! Y todo es por las perspectivas que tenemos desde aquí en la tierra, Ya que esas estrellas están separadas cada una en millones de años. Un ejemplo. es el del cúmulo de las pleyades y las Hyades

    Pues vaya festín que tendrán los astrónomos este invierno!!!

    Gracias amigo por este articulo. Como siempre maravilloso

    Saludos
    edgar

    • Sí, no hay duda de que todos los aficionados preferimos esta época del año a cualquier otra, pues el desfile de objetos fascinantes es constante. Ya que hablas de festín, amigo Edgar, fíjate: El aperitivo son las Pléyades, y el postre… ¡Sirio y Canis Major!.🙂 En el medio, todo lo que he puesto en el artículo, y lo que no he puesto, que es mucho más.
      Un abrazo desde Cádiz.

  2. Precioso, como acostumbra amigo Gali, debe ir pensando en editar una guia de campo para que podamos ir a la observación en tan buena compañia, que lujo de detalles, con estas orientaciones no hace falta ni laser!. Me falto el postre que tanto nos gusta a los avidos lectores suyos: la mitologia.
    Por aqui enseñamos una regla para no confundir las estrellas de Geminis, decimos Castor con Capella y Pollux con Proción,(c con c, p con p).
    Un fuerte abrazo.
    ¡Buenos cielos y feliz observación!

    • Pueden (usted mismo y los amigos de Omega) hacer el uso que precisen de todo el material contenido en la bitácora, bien sea copia impresa o lo que estimen necesario. Faltaría más.
      Uffff, la mitología era muy complicado incluirla aquí, pues hablamos de tantos personajes como objetos celestes, y hubiera sido necesario todo un compendio, así es que preferí no hacer nada. O sea, el consabido “Todo o nada”.
      La regla mnemotécnica que propone es sorprendentemente útil, y la recomiendo a todos los lectores que tengan dificultad para distinguir quién es quién entre los dos gemelos. No la conocía.
      Un abrazo muy fuerte desde “tierra conquistada”.

  3. Primera vez que comento, pero he seguido la bitácora desde hace tiempo.

    Felicitaciones, y gracias por guiarnos por los cielos.

    Saludos desde Chile

    • Es un placer. Bienvenido a los comentarios, ya que según nos cuenta, ya se encontraba usted entre los lectores de la bitácora con anterioridad.
      Gracias, y saludos desde Cádiz a la hermosa tierra de Víctor y Violeta.

  4. espectacular como nos tienes acostumbrado .
    gracias por compartilo con nosotros…..besitos

  5. Muy interesante amigo galileo!!! Sin duda alguna el cielo de invierno es espectacular. Cientos de maravillosas y deslumbrantes estrellas invaden el paisaje invernal y con un cielo 100% despejado es mas maravilloso aun al descubrir algunas nebulosas y cumulos abiertos. Con un poco de trabajo mando mi felicitaciones y calurosos saludos.

    • Así es, mi buen amigo. Son innumerables los astros que se nos ofrecen en esta época más que en ninguna otra. Yo sólo me limité a señalar algunos hitos de observación, que deben servir para profundizar todo lo que se quiera en un cielo rico en cualquier tipo de objetos, como usted señala acertadamente. Un abrazo muy fuerte.

  6. Amigo Galileo, ahora no es posible ver ese maravilloso cielo de ivierno por lo menos por Cádiz. Pero cuando por fin tengamos cielos despejados, quien no va a poder localizar al cinturón de Orión con Rigel, Betelgeuse, las Pléyades o mejor las sietes cabrillas como decimos por aquí, Aldebarán en Tauro, o Sírio en Can Mayor, los gemelos Pólux y Castor. Bueno para que seguir, todo un espectáculo.
    Saludos y besos.

    • “Después de la tempestad, viene la calma” o, como se dice en la tierra de mi padre, “nunca chovéu que non escampara”. Cuando eso ocurra, volveremos a disfrutar de todas estas maravillas. Un besito.

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