Rupes Altai, la Muralla de la Luna

Entre la quinta y la sexta noche después del novilunio, el terminador lunar, es decir, la línea que separa el día de la noche en el satélite, ha dejado ya por completo al descubierto Mare Nectaris, y se sitúa sobre el famoso Trío de Ases, compuesto por Theophilus, Cyrillus y Catharina, y al sur de este último cráter nos ofrece el mayor acantilado de la Luna: Rupes Altai.

El vocablo Rupes es una palabra que procede del latín, y que significa roca. De él deriva el adjetivo rupestre. Con este término, en el estudio de la orografía planetaria (me niego a utilizar el término geología fuera de la Tierra), los astrónomos designan las discontinuidades bruscas del terreno, más o menos rectilíneas, que encontramos en los planetas rocosos (Mercurio, Venus, la Tierra y Marte), además de en la Luna y otros satélites, como Miranda y Titania, que orbitan al planeta Urano. Son notables Rima Discovery (arriba a la derecha), en Mercurio, una escarpadura de 2.000 metros de desnivel y 350 kilómetros de longitud, que se originó como consecuencia del enfriamiento de la corteza del planeta en la época en que éste se formó, y Rupes Recta (izquierda), una falla tectónica en nuestro propio satélite, conocida como La Espada de la Luna. Ambos accidentes, junto a Rupes Altai, son los tres más conocidos de esta naturaleza. En la Tierra, fue famosa la legendaria Rupes Nigra, una supuesta gran roca negra situada en una isla que ocupaba el Polo Norte, compuesta por un enorme imán, que sería la responsable del comportamiento de las brújulas, al señalar el Polo Norte magnético desde cualquier lugar. Rupes Nigra aparece incluso en los atlas debidos a Gerardus Mercator y sus sucesores durante los siglos XVI y XVII.

Rupes Altai (24ºS 22ºE) es una formidable formación montañosa, que ha recibido el apelativo de La Muralla de la Luna, y que se extiende a lo largo de más de 400 kilómetros, desde la pared occidental del notable cráter Piccolomini (30ºS 32º E), en dirección noroeste, hasta las cercanías de Catharina (18ºS 24ºE), el más meridional de los tres cráteres integrantes del Trío de Ases.

Causado por el impacto de un meteorito, Piccolomini es un cráter muy notable, tanto por su tamaño, de 87 kilómetros de diámetro, como por su profundidad, pues llega a alcanzar los 4.500 metros en sus paredes más altas. También es destacable su conglomerado de picos centrales, cuyas alturas llegan a superar los 2.000 metros sobre el suelo, y sus terrazas finas y suaves. Es un cráter relativamente joven, pues con seguridad se formó posteriormente a Rupes Altai, y su antigüedad debe cifrarse entre 3.200 y 3.800 millones de años.

Efectivamente, Rupes Altai se originó a consecuencia del tremendo impacto del meteorito que formó la cuenca de Mare Nectaris y su posterior inundación de la lava basáltica que emergió del interior del satélite. La colisión causó violentos movimientos sísmicos (lunamotos) y plegamientos en la corteza, que tuvieron como consecuencia la aparición de un anillo alrededor del mare, del cual Rupes Altai es el último vestigio. El anillo detuvo la expansión de la lava, y ésta es la razón de la diferente fisonomía que ofrecen las dos vertientes de la muralla.

Debió ocurrir hace unos 3.920 millones de años, inaugurando así el llamado Periodo Nectárico, una corta era selenológica de unos 70 millones de años de duración, que se sitúa en una posición intermedia en la escala de tiempo de la Luna.

No hay acuerdo entre los diferentes autores con respecto a la longitud de la muralla, pero todas las fuentes coinciden en concederle una cifra superior a los 400 kilómetros. Algunos incluso van más allá de 500 km. La altura media de sus picos es de 1.500 metros, pero alcanza los 3.000 en algunos puntos, particularmente en la mitad sur, más próxima a Piccolomini, donde proyecta largas sombras sobre el suelo circundante, sobre todo con la luz rasante del anochecer en la Luna menguante del vigésimo día después del novilunio. Más al norte hay una leve interrupción, camino de Catharina, que da la falsa sensación de un desfiladero que comunica ambas vertientes. Prosiguiendo hacia el noroeste, la altitud de la muralla parece disminuir, para morir en las inmediaciones de Catharina. Éste cráter ya fue estudiado por La bitácora de Galileo en el artículo citado sobre Los Tres Ases. Las dos vertientes, como ya apunté, presentan diferente aspecto. El oriental más bien se asemeja a una playa de finas arenas provenientes de los cráteres cercanos y de los restos de la lava que inundó el cercano Mare Nectaris. Por el contrario, la vertiente occidental aparece más abrupta y accidentada, pues la lava no llegó hasta esa región al ser detenida por las elevaciones de Rupes Altai. Por fin, uno de los rayos de Tycho atraviesa la zona; el material fue ayudado a llegar hasta aquí (unos 1.300 kilómetros de distancia) por la rotación del astro y la baja gravedad.

Epónimo

Rupes Altai toma su nombre de una extensa cordillera de Asia central, los Montes Altai, que se extiende por territorios de Rusia, Mongolia, China y Kazajistan, ofreciendo hermosos paisajes. El macizo es el lugar de nacimiento de numerosos ríos, entre los que cabe citar el Obi y el Yenisei.

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21 comentarios to “Rupes Altai, la Muralla de la Luna”

  1. MARAVILLOSO,,,,,, como todo lo relacionado con la Luna,,,,un beso y muchas gracias

    • Pocas personas he conocido tan enamoradas de la Luna como usted, querida Linda, y la verdad es que he de reconocer que se trata de un astro fascinante.
      Muchas gracias por su participación y un beso.

  2. Vaya que nuestra gran luna tiene muchos lugares que yo en lo personal desconocia, crateres, montañas, valles, montes, mares por asi decirlo, y cientos mas que yo se que nuestro amigo galileo poco a poco ira mostrando atraves de esta pagina….Muy interesante como siempre; Saludos……

    • Dos impresiones erróneas nos ofrece la Luna en un primer momento: No parece una esfera, sino un disco plano, una gran moneda de plata puesta en el cielo; y además, no da la impresión de ser accidentada, y podría jurarse que es completamente llana.
      Desde que Galileo Galilei (el verdadero, no éste de tres al cuarto) dirigió su telescopio hacia el satélite, todos sabemos ya que no es así, pero de todas formas, la Luna nos sigue sorprendiendo, a medida que vamos descubriendo las maravillosasa formas que componen su superficie.
      Seguiré, periódicamente, ofreciendo otros paisajes lunares, que seguro que fascinarán a todo el mundo. Un cordial saludo.

  3. una vez mas con tus articulos descubrimos las maravillas
    de los cielos ,en este caso la luna,que ami me encanta.
    bueno hasta el proximo….besitossss

    • Los artículos sobre la Luna son probablemente, mi querida amiga, los que resultan más de tu agrado, aunque sé que todo lo que hago te parece bien🙂.
      Sí, ya preparo la siguiente entrega, que en unos días tendréis por aquí. ¡Muchos besitos!.

  4. Solo puedo “impresionante” chapo.

  5. Querido Galileo, siento no haberte escrito nada en el anterior articulo, (aunque eso no significa q no lo haya leido), lo q pasa es q he tendido pokito tiempo y lo he estado leyendo a trocitos y cuando me disponia a escribirte ya habias colgado este nuevo articulo.
    Cada dia me sorprende mas la luna, pq esta ahi quieta en nuestro firmamento,q parece q no tiene nada mas q ofrecernos q su luz en las noches, pero realmente no es asi, pq esconde muchos mas secretros de los cuales voy descubriendo gracias a ti querido Galileo. hasta nuestro proximo encuentro.

    • Todos conocemos, a estas alturas, tu compromiso con la bitácora y tu cariño hacia todo esto, mi buena amiga, así es que no necesitas demostrarlo cada día. Cuando se puede se puede, y cuando no, ya escampará.
      La Luna esconde miles de secretos, que trato de ir descubriendo poco a poco para el lector; incluso un mismo accidente suele presentar diversos aspectos según que el Sol incida con una ángulo u otro, mostrando rasgos que pasaron desapercibidos la vez anterior que le dedicamos nuestra atención, así es que la observación de nuestro satélite resulta inagotable.
      Un besito, y hasta la próxima, que no tardará.

  6. Hola Gali como siempre IMPRESIONANTE!! cada artículo. Sabía de los cráteres, no sus nombres, pero no sabía de esa montaña, que bárbaro, nosotros no nos damos cuenta de esa hermosura. Perdón pero no me gustó eso que pusiste en el comentario de Ángel, donde pusiste (no éste de tres al cuarto), en relación al verdadero Galileo, no tenés que menospreciarte!!, creo que si no estás a la altura de su saber, lo pasas a milímetros nada mas. Gracias por investigar una vez más.

    • No te preocupes, Noemi, soy consciente de mis posibilidades tanto como de mis limitaciones, pero hablar del gran astrónomo toscano es harina de otro costal. Se trata del padre de la Astronomía moderna, al que todos los amantes de los cielos estaremos infinita y eternamente agradecidos. Un genio incomparable e irrepetible. Besitos.

  7. Umbriel Says:

    Hola:
    Me he retrasado un poquito en la lectura de su Bitacora, pero son Carnavales y está haciendo unas noches muy buenas para la observación que hay que aprovechar.
    Interesantisimo artículo, así cuando veamos la Luna tendremos algo mas que rebuscar, poco a poco aumentamos el conocimiento de manera muy amena .
    Tengo ahora el proyecto de fotografiar la X lunar, el 12 de Abril creo que se darán las condiciones , ya le contaré.
    Cuando alguna visita se asoma por vez primera al telescopio y ve la luna no deja de exclamar : “anda, si se ven cráteres!” y luego cuesta hacerle salir de alli.
    Un fuerte abrazo y “carnaval, carnaval, carnaval te quiero”

    • ¡Menos samba e mais traballar!. jajaja… no, es broma, diviértase todo lo que pueda, que la bitácora le espera pacientemente.
      La X lunar es un juego de luces y sombras que forman, durante unas cuatro horas, los cráteres La Caille, Blanchinus y Purbach. Se da a una latitud semejante a la de Rupes Altai, pero poco antes del cuarto creciente, concretamente a 0.9º de longitud este.
      Según mis datos, este próximo sábado día 12, a las 4:00 am UTC será la siguiente vez que pueda observarse, pero para nosotros la Luna ya estará bajo el horizonte. Tampoco para el 12 de abril me cuadran sus cálculos, pues para entonces ya el terminador estará mucho más al oeste. Sí será el día anterior, el 11, pero con el mismo problema de horarios.
      Uhm… lo mismo estoy equivocado, pero le ruego que revise sus datos. No quisiera ser aguafiestas, pero…
      Un fuerte abrazo.

  8. Todos nosotros guardamos nuestro especial admiración a la Luna,desde siempre la Luna forma una gran parte de nuestra vida diaria, amor,cine,teatro,arte, libros, poemas,extra., y más su relación con la Tierra. Tanto el Sol, la Tierra y la Luna tiene su propio cálculo de movimiento que no puede fallar, comprobado.Que la Luna tarda unos 50 minutos en salir cada día en su fase creciente o increciente. Siempre tenemos una Luna llena el día 14 del mes del calendario Árabe.

    • De acuerdo totalmente, amigo Tarek. Científicos y místicos, selenógrafos y lunáticos, pequeños y mayores, enamorados y solitarios, todos son (somos) subyugados por la Luna.
      Particularmente, para el mundo islámico, la Media Luna tiene una importancia especial, pues está presente en la bandera de muchos países de ese entorno, y la Cruz Roja, en aquellos lugares, se llama la Media Luna Roja. El calendario musulmán es también un calendario lunar.
      Solamente los observadores de objetos tenues en el cielo abominan de la Luna llena, y con razón, pues su brillo deslumbra e impide el estudio de los astros más débiles.
      En cuanto al horario, la Luna sufre un retraso medio de 51 minutos diarios.
      Un saludo.

  9. .. Sí tiene toda la razón sobre lo de la Luna. Pero es que se trata de algo más que una Religión, la Luna es nuestro gran aliado, pero aún no sabemos más beneficios y relación entre Tierra /Luna. Por ejemplo, el Calendario Lunar acaba de empezar en el año 622, y se llama ( el Año de Emigración ) ahora ya son 1433 h. Cada año se adelanta 11 días, por tener solo 354 días. Sí caculamos los 51 minutos diarios durante 365 y por cada año hasta el 2011. Matemáticamente los dos Calendarios se van a igualar en los próximos 5000/6000 años, más o menos. Todo esto porque siempre tenemos una Nueva Luna, cada 29 0 30 días…… Gracías.

    • Sólo añadir que El Año de la Emigración se conoce entre nosotros como La Hégira, y ha sido erróneamente traducido como “la huída”. Quede constancia de este desacierto.

  10. Antes que nada,mi sincerísima felicitación y gratitud por su página,a la que he llegado hace poco pero de la que soy ya un seguidor rendido y entusiasta. Lástima no haberla conocido antes;es ideal para mí en especial que soy un aficionado de binoculares y poco más,(pero con curiosidad),y amante de las explicaciones tan claras y bellas como las que aquí he encontrado…
    Tengo una duda : tenía entendido que la duración de los días terrestres estaba en relación inversa a la distancia media a la Luna, que “frena”la rotación de la Tierra. Así que ,como se va alejando unos 38 mm po año, con el tiempo la rotación se va acelerando.Pero he visto un documental que decía justo lo contrario. ¿Me puede decir algo al respecto?
    Gracias otra vez, y mi enhorabuena

    • Antes que nada, mi cordial bienvenida, Jambo.
      El problema que usted plantea tiene que ver con las mareas y el principio de conservación del momento cinético (o momento angular). Veamos:
      La Luna y la Tierra se ejercen una fuerza de atracción mutua, por la Gravitación Universal. Esta fuerza se hace más patente en la atmósfera y la hidrosfera, y es la causante de las mareas, como ya sabemos.
      Pero, los océanos friccionan contra el fondo marino, produciendo el frenado en la rotación de la Tierra. Esto es lo que hace disminuir al momento cinético, que depende de la velocidad de rotación; la Luna lo compensa aumentando la distancia, justamente esos 38 mm cada año.
      El resultado es que la Luna se aleja y contrariamente a lo que usted dice, los días se alargan. El documental tiene razón.
      Muchas gracias por su participación, y por sus palabras tan amables. Vuelva pronto, y cuantas veces quiera. Un cordial saludo.

  11. Volveré, con seguridad. Ya le digo que soy sincero en mi opinión sobre “La Bitácora de Galileo”.
    La explicación me ha venido muy bien para aclarar ideas.
    1000 gracias,y hasta pronto

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