El Cielo de la primavera

Arturo (izda.) y Spica (centro) son las dos estrellas principales de la primavera boreal

Oscurece. La noche se acorta y en el crepúsculo vespertino Sirio aparece cada día más baja en el suroeste, pues el cielo del invierno toca a su fin anunciando el imperio de la primavera tras el equinoccio. El Cangrejo se instala en el Sur, ejerciendo de frontera entre las estrellas que se van y las que vienen.

De izquierda a derecha: Sirio, la constelación de Orión, Aldebarán y el cúmulo abierto de Las Pléyades (M45)

Entre las primeras, que satisfechas quieren esconderse bajo el horizonte de poniente, Orión y Tauro, el Auriga y Canis Major y Minor, junto con los Gemelos, parecen decir adiós prometiendo un nuevo encuentro cuando se reanuden las nieves. Rígel y Betelgeuse, la propia Sirio y Procyon, Cástor y Pólux, Aldebarán y las Pléyades se conjuran para el próximo año reanudar la fiesta del invierno boreal. ¡Cuántas emociones han sembrado a su paso!.

Mientras tanto, el cielo del este asiste al nacimiento de las nuevas constelaciones que nos acompañarán durante la primavera: El Zodíaco no descansa, y es el turno de El León, y de La Virgen, pero también de El Boyero, que nos trae a la gigantesca Arturo, la estrella más brillante de todo el Hemisferio Norte, que sólo es superada por el brillo de tres luminarias australes: Sirio, Canopus y Alpha Centauri. También merecerán atención Cor Caroli, la estrella más brillante de Los Perros de Caza y la tenue Cabellera de la Reina Berenice, que alberga a la famosa concentración de galaxias conocida como el Cúmulo de Coma.

Es en esta época, además, cuando la Osa Mayor alcanza su mayor altitud sobre el horizonte del norte. El conocidísimo asterismo de El Carro será una muy útil referencia para la localización de diferentes estrellas, que nos conducirán a la identificación del conjunto de las constelaciones de la estación. Este recurso se verá complementado por otros asterismos que mostraré, y que facilitarán la identificación de las más importantes estrellas de cada constelación.

La estrella más notable de la primavera es Arturo, o Alpha Bootis (en el centro de la imagen; a la derecha está la Osa Mayor). Desde Europa, sólo es superada en brillo por Sirio, ya que ni Canopus ni Alpha Centauri son visibles en estas latitudes. Esta última, incluso, es más tenue que Arturo individualmente considerada, pero la supera en su brillo conjunto al ser una estrella múltiple.

Para la identificación de Arturo, localice en primer lugar a la Osa Mayor (El Carro, la Sartén, el Cazo, el Arado, …), en el norte, y prolongue la imaginaria línea curva que une a las tres estrellas de la cola (Alioth, Mizar y Alkaid), hasta encontrar al punto más brillante del cielo en esa región, pues Sirio ya estará muy alejada y con poca altitud en el suroeste, si es que no ha desaparecido ya bajo el horizonte.

Arturo es un astro magnífico. Su tremenda luminosidad hizo pensar que estaba mucho más cerca de lo que está, pero al saberse que su distancia a nosotros es de 36.7 años-luz (relativamente cercana, pero 8.5 veces más distante que Alpha Centauri y 4 veces más alejada que Sirio) se supo también que tan intenso brillo se debe a razones intrínsecas, pues se trata de una estrella gigante, de color anaranjado, 24.5 veces mayor que el Sol. Es visible hasta latitudes de 50º al sur del ecuador y su magnitud visual es de -0.04. Su nombre deriva del griego Αρκτοῦρος (Arcturus), que significa “el guardián del Oso”, en referencia a su proximidad a la Osa Mayor. Las siete estrellas principales de la Osa eran conocidas como los siete bueyes (septem triones), de donde se deriva septentrión para significar al viento procedente del norte, y la constelación de Boötes es también conocida por su significado en castellano, El Boyero.

Una vez localizada Arturo, prosigamos con más estrellas. Tenga en cuenta que la rotación de la Tierra hará variar la izquierda y derecha según nuestros conceptos, que no son válidos en Astronomía. Así las cosas, continúe en la dirección en que encontró Arturo, para topar con una preciosa estrella: Spica, la más brillante de la Constelación de Virgo.

Spica es Alpha Virginis y su nombre significa la Espiga, siendo también conocida bajo esta denominación. Se trata de una gigante blanco-azulada tipo espectral B1 de magnitud variable, debido a la presencia de una tenue compañera, que hace que su brillo oscile entre +0.95 y +1.06. Se clasifica como la decimoquinta más brillante entre todas las estrellas y se encuentra a una distancia de unos 260 años-luz de nosotros, lo que significa que cuando la luz que ahora llega hasta nosotros salió de la estrella, Charles Messier rondaba los 20 años y moría Juan Sebastián Bach.

Como miembro que es de una constelación zodiacal, se encuentra muy cerca de la eclíptica, por lo que es ocultada frecuentemente por la Luna y los planetas. En la imagen, una bonita conjunción entre la Luna, Venus y Marte forma un triángulo, en el centro. El punto brillante arriba a la derecha del trío es Spica.

Una tercera estrella, Regulus (Alpha Leonis), que es la principal integrante de la Constelación de Leo, completará la cabecera del reparto sobre el escenario celeste de la primavera. Como se indica en el esquema de la izquierda, también se puede localizar partiendo de la constelación de la Osa Mayor. La siguiente imagen muestra a Regulus con Regulus B cerca de ella, a la derecha de su brillante compañera. En la esquina inferior derecha, aparece la galaxia enana Leo I, distante unos 800.000 años-luz de nosotros.

Regulus, el pequeño rey o Régulo, llamada Cor Leonis por Copérnico, es un sistema estelar cuádruple cuya componente principal, Regulus A, es una estrella blanco-azulada, de tipo espectral B7, que se encuentra, como nuestro Sol, en la secuencia principal, lo que significa que aún está en la fase de fusión nuclear de hidrógeno en helio, de donde proviene su energía, pero cuya temperatura superficial es mucho más elevada, unos 12.000 ºK, lo que le hace ser 140 veces más luminosa. Tiene una magnitud visual de +1.35 y está a una distancia de 77 años-luz del Sistema Solar. Su diámetro es cuatro veces superior al del Sol. Tiene una compañera anaranjada, Regulus B, una K1 con magnitud 8.12, que está separada cerca de tres minutos de arco de la estrella principal.

Veamos a estas tres estrellas, Arturo, Spica y Regulus, juntas en una sola carta celeste:

Ahora según se observa desde Buenos Aires, en el Hemisferio Sur:

Obsérvese como en estos días (escribo en la primavera de 2.011), Saturno se integra en el paisaje, pero teniéndolo en cuenta no habrá lugar a confusión. Como Arturo, Spica y Regulus son las tres estrellas más brillantes de esta estación, suele definirse un triángulo cuyos vértices son ellas mismas, llamado Triángulo de Primavera:

Veámoslo ahora en una fotografía real, sobre la estela de la nave Soyuz TMA-17, en la plataforma de lanzamiento del cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán, tomada en diciembre de 2.009:

Ahora Saturno está aún más cerca de Spica. He reproducido a la derecha la misma imagen, pero etiquetada con las tres estrellas del Triángulo de Primavera. También he señalado a Saturno. A medio camino entre Arturo y Regulus, hay una importante estrella, Denébola (Beta Leonis):

Denébola (Beta Leonis) está situada en la cola del León, lo que justifica su nombre (del árabe Dhanab, cola, como ocurre con Deneb en el Cisne, o Deneb Algenib en Capricornio). Es una estrella blanca de tipo A3, distante 36 años-luz de la Tierra y con una magnitud de +2.14. Posee también una compañera anaranjada, aunque muy tenue, de magnitud +15.7. Denébola nos va a servir para construir un triángulo alternativo, que resultará prácticamente equilátero y por tanto todavía más fácil de localizar:

Espero que con estas indicaciones usted pueda orientarse e identificar estas estrellas, y con ello a sus respectivas constelaciones, y le sirva para iniciar un estudio más profundo del cielo, o simplemente conformarse con lo que hemos visto. Recapitulemos: Comenzamos localizando el famoso asterismo del Carro, en la Osa Mayor, dirigiendo nuestra mirada hacia el norte; partiendo de la curva que dibujan, de manera imaginaria, las tres estrellas de la cola de la Osa, llegamos a la brillante Arturo, en la constelación del Boyero; continuamos el mismo camino, hasta Spica, en Virgo. Por último, construimos los dos triángulos, con Regulus el mayor, y con Denébola el triángulo equilátero, ambas en la constelación de Leo. Pero… todavía hay más: Una estrella solitaria que queda ahí en el centro, hasta ahora ignorada, rotulada como Cor Caroli, nos va a permitir construir un nuevo asterismo, conocido como El Diamante de Virgo. Atractivo nombre, ¿verdad?; pero conozcamos primero a la estrella:

Si pulsa sobre la imagen, podrá aumentarla hasta que distinga perfectamente dos estrellas. Efectivamente, Cor Caroli es una estrella doble. Recibió su nombre, que significa “El corazón de Carlos”, de Edmundo Halley, en honor del rey Carlos II de Inglaterra, bajo cuyo reinado se fundó el Observatorio de Greemwich. Se trata de la principal componente de la constelación de Canes Venatici, los Perros de Caza, o los Lebreles. Por eso recibe la denominación de Bayer de Alpha Canum Venaticorum, o α CVn. La forma de localizarla, también a partir de la Osa Mayor, se indica en el esquema de la derecha. La componente principal, a la que se denomina α2 Canum Venaticorum, es una estrella blanca de magnitud visual +2.9, situada a 110 años-luz de distancia. A una separación angular de 19” de arco, suficiente para ser resuelta con facilidad, se sitúa una compañera blanco-amarillenta de quinta magnitud que recibe el nombre de α1 Canum Venaticorum. Pues bien, si añadimos Cor Caroli al triángulo formado por Arturo, Spica y Denébola, obtenemos el Diamante de Virgo:

Mi recomendación es que busquen a todas estas estrellas a ojo desnudo, pues ya tendrán tiempo de estudiar con más detalle objetos más tenues, como son las nebulosas, cúmulos y sobre todo galaxias que alberga la región, particularmente los cúmulos de galaxias de Virgo y de Coma Berenices. Pero también el cúmulo globular M3 en el Boyero, y el abierto de El Pesebre (M44) en Cáncer, sin olvidar las galaxias de Leo y muchas otras maravillas.

Y nada más. Hasta la próxima entrega, disfruten de cielos despejados y de felices observaciones.

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18 comentarios to “El Cielo de la primavera”

  1. Como siempre, tanta belleza me deja sin palabras. ^_^

    Por curiosidad, ¿es posible ver a la compañera de Denébola en la foto que nos muestras? Si es así, ¿dónde está?

    Y en la fóto de Regulus, ¿cuál es exactamente Regulus B? ¿Es la estrella rojiza que hay justo encima del rayo de luz que sube hacia la derecha? ¿O la estrella blanca más tenue que se ve algo más arriba? ¿O es la estrellita apenas visible que hay en línea recta hacia la derecha, bastante más separada de la principal?

    Enhorabuena por un post magnífico, como de costumbre, y a seguir así, que este blog de verdad es de los que da gusto leerlos. ^_^

    • ¡Hola, Katsu, :-)!.
      Las estrellas que podemos ver próximas a Denébola, son tres compañeras ópticas, o falsas binarias, que no tienen relación física con ella, y están mucho más alejadas. Su separación es entre 40 segundos y 4 minutos de arco. La compañera de Denébola es una enana roja de tipo espectral M0, invisible para nosotros, y cuya investigación hay que confiar a la espectroscopía.
      En cuanto a Regulus B, sí, estás en lo cierto en la primera de tus apreciaciones, es la enana anaranjada justo encima de ese rayo que sale hacia la derecha ascendiendo desde la estrella principal.
      Un placer volver a leerte por la bitácora, muchas gracias por tus halagadoras palabras y un saludo muy cordial.

  2. Amigo galileo, decir adiós siempre nos parece que es triste pero, en este caso decir adiós a este cielo de invierno, que sin dudas es maravilloso, para descubrir el cielo de primavera que es igual o mas interesante, pues no es nada triste.
    Sin dudas la localización de astros tal como tú nos los describes seguro que es fácil, algunos ya lo identifico. Lastima que tanta contaminación lumínica no nos dejes disfrutar de todos, claro siempre hablando a ojos desnudos pero, para mi el saber que están ahí aunque no los veas ya me reconforta, pero tratare de ver los mas posibles. Saludos y besos

    • Tienes razón, Cari, pero qué quieres que te diga, yo tengo debilidad por el cielo del invierno. Con respecto a la identificación de las estrellas, ve poco a poco, no quieras aprenderte todo el cielo en una noche, y verás como antes de que te des cuenta, podrás localizarlas a todas (las más brillantes) sin esfuerzo.
      Por otro lado, se aproximan elecciones a los ayuntamientos de todo el país. Quizás sea la hora de preguntar a los candidatos qué piensan hacer con respecto al problema de la contaminación lumínica.
      Muchas gracias, mi buena amiga, y un besito.

  3. Querido Galileo, desde q me he aficionado a nuetra querida Bitacora, solo habia contemplado el cielo de verano y el cielo de invierno; ahora me toca descubrir el cielo de primavera,q por lo q he podido leer es fascinante, y donde asoma la constelacion de mi signo zodiacal, es decir, la constelación de leo. con el pequeño resumen q has echo al final del articulo creo q voy a poderlas localizar todas sin problemas y asi poder contemplar no solo su belleza, sino saber cuales son. por cierto cada articulo q leo me doy mas cuanta de lo pequeño q es nuestro astro rey, si hay vida en otros planetas seguro q ellos no lo ven, en cambio nosotros casi podemos contemplar todo el firmamento. bueno querido amigo, espero q tengamos unos cielos lo mas despejados posibles y libres de polución dentro de lo q el ser humano nos deje, para asi poder contemplar nuestro maravilloso cielo de primavera. hasta pronto

    • Además, ahora las noches empiezan a ser mucho más agradables, y la observación más placentera. Una desventaja, sin embargo, es que se van acortando, hasta que en el solsticio nos parezca un suspiro. Pero no hay que soportar los rigores del invierno.
      En el oeste, aún podemos ver el cielo del invierno mientras nace el de primavera en el este. Y en la madrugada, cuando ya el de esta estación inicie el declive, ya se puede ver al Triángulo de Verano. Prueba a levantarte una noche de éstas hacia las 5 am, y tendrás a Leo y Virgo en el oeste, Sagitario y Escorpio, con Antares, en el Sur, y a Vega, Altair y Deneb en el este. Merece la pena el madrugón.
      Muchos besitos. Pronto habrá más.

  4. Arturo me parece una estrella hermosa con su color anaranjado, que brilla solo en su primera magnitud. Algo que siempre me llamó la atención es Praesepe, (pesebre) ahora sé que significa pesebre y que se llama así porque está al lado de las dos estrellas que hacen la vez de asnos, una a cada lado. Recientemente quedé impresionado al descubrir que Tejat P. Y Tejat A en Géminis eran de color rojiso, siempre pensé que eran azules. Aquí en el hemisferio sur, entramos en otoño, y tenemos por las noches al gran Navío, con la bella nebulosa Carina, la Cruz del Sur con su joyero y su Saco de Carbón, el Centauro con sus dos guardas y su Omega centauri. Bueno querido Galileo, ha sido un gusto leer su bitácora, y esperamos que siga deleitándonos, siempre esperamos ansiosos. Saludos cordiales.

    • Qué envidia me da, mi buen amigo. Ninguno de esos objetos australes es visible desde Cádiz, y yo sueño con ellos. Particularmente con el Joyero. Muchas gracias y un saludo muy cordial.

  5. El triángulo de primavera…

    El balcón de mi casa apunta en dirección Nordeste (vivo próximo a Pamplona), llevaba varias noches observando un triángulo antes de irme a dormir, podía identificar cada una de las estrellas mediante Stellarium, pero ignoraba esa denominación.

    Gracias por tus posts, tus explicaciones son muy útiles y valiosas.

    Un saludo,
    Jesús

    • Uno de mis objetivos principales, desde que empecé a escribir sobre la cosa esta de las estrellas, es ayudar al lector a identificarlas en el cielo y a poder orientarse en las distintas estaciones del año. Así es que si en esta ocasión he podido serte útil, para mí es una satisfacción.
      Jesús, muchas gracias, bienvenido a la bitácora y vuelve con frecuencia. Un saludo desde Cádiz.

  6. Despues de tan interesante articulo ocn tan interesantes estrellas no me queda mas que esperar a que estas constelaciones alcancen en el cielo su maximo explendor para admirarlas plenamente,,, sin duada alguna arturo es muy brillante, al observarla bajo un lente hasta molesta un poco la vista, spica ha sido una de mis estrellas preferidas y para mi en lo personal es la estrella que yo siempre he visto mas azul aun mas que las estrellas de orion que siempre las veo blancas. Sera hermoso observar a cor caroli que hasta este dia supe de ella. Muy interesante amigo… Saludossss

    • Recuerdo una ocasión (no me pida en qué artículo) en la que usted hablaba de Spica con verdadero cariño. Es verdad, uno se enamora de las cosas del cielo, y llega a sentirlas incluso como propias, y eso le pasa a usted con esta bonita estrella de Virgo.
      Estoy seguro de que no tendrá ningún problema para localizar a Cor Caroli, ya que tengo entendido que dispone de cielos suficientemente oscuros.
      Muchas gracias, y un saludo muy cordial.

  7. Ha sido un articulo bonito, muy claro,bien explicado y lo admiro mucho. Pero no tenemos la suerte de ver toda está maravilla a simple vista,pendiente siempre a la claridad del cielo.Yo las observaba antes toda está constelación desde la alta mar y el desierto,son tan claras, tan brillantes,con el fondo negro del cielo,muchas de ellas parecian muy cerca….. cómo se llaman las tres estrellas que están en la misma línea, una de ellas brilla menos que las otras dos, por estar más lejos! las ví ayer mismo por el oeste a las 21.30 h, aparecen en las primeras imagenes….. un gran saludo.

    • Es cierto, el cielo del desierto es increible. Incluso mejor que el de alta mar, porque la evaporación aumenta los niveles de vapor de agua en la atmósfera sobre los océanos. Y la sensación de proximidad a la que usted se refiere es espeluznante, sí, sin ninguna duda.
      Las tres estrellas a las que se refiere supongo que son las que forman El Cinturón de Orión, conocidas popularmente como Las Tres Marías. Sus nombres son Alnitak, Alnilam y Mintaka. Pulse en el link anterior, y tendrá un completo informe.
      Muchas gracias de nuevo, Tarek, y un cordial saludo para usted y para la joven astrónoma.

  8. interesante articulo.
    pues en lo personal me gusta mas el cielo de invierno, pero ahora habrá nuevas estrellas y constelaciones que podremos ver en primavera.
    el cangrejo podrá verse en Mexico??
    saludos…

    • Hacia las 9:30 pm, cuando ya ha anochecido en México, puede verse a la Constelación del Cangrejo (Cáncer), justo en el Sur, muy alta, entre Géminis a su derecha, con las dos brillantes estrellas Cástor y Pólux, y Leo a su izquierda, con Regulus.
      Estoy de acuerdo con su apreciación sobre el cielo del invierno, pero bueno, esto es como la comida o el vestido, gusta variar, y al terminar el invierno ya estamos deseando volver a probar los platos más livianos del verano, y ver a las chicas más ligeras de ropa😉.
      Un cordial saludo.

  9. Z3nna Dijo: Gracías por lo de joven Astrónoma,lo voy a tomar en serio.. Mí papá me dice que yo voy a tener una sorpresa muy curiosa a finales de Junio, esa sorpresa tiene algo que ver con el ( sistema Solar !!! ) tengo que esperar, es cuestión de tiempo.
    Que siempre hablan de los siete Cielos ! pero todo el mundo piensa que vivimos por de bajo de un solo Cielo. De donde vienen los demás Cielos.. sí lo hay ? nos faltan 6 Cielos.. Un saludo grande.

    • ¡Qué buena noticia, Z3nna!. Ahora, debes corresponder con unos buenos resultados académicos, pues la fecha coincide con el fin del curso escolar. Estoy seguro de que lo harás🙂.
      Los siete cielos no es un concepto astronómico, mi buena amiga, sino que pertenece al mundo de las religiones y cosas así. También algunos poetas hablan de ellos, pero no, en Astronomía no hay siete cielos.
      Un saludo muy grande, y muy cariñoso.

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