La Constelación de Cygnus (el Cisne)

La espectacular Constelación del Cisne, llamada también en ocasiones La Cruz del Norte, es una de las más hermosas regiones de todo el cielo. Brillantes estrellas, entre las que hallamos la supergigante blanca Deneb, que es uno de los vértices del famoso Triángulo de Verano (junto con Vega en la Constelación de Lyra y Altair en la del Águila), y también la bellísima Albireo, a mi entender la estrella doble más bonita de todas cuantas podemos admirar.

Sorprendentes nebulosas, entre las que destacan la Nebulosa Norteamérica, la del Pelícano, la de la Mariposa y la del Velo (que es el resto de una antiquísima supernova), entre otras, ricos campos estelares con multitud de estrellas jóvenes, muy calientes, cúmulos abiertos pertenecientes al Catálogo Messier, como M29 y M39, o una intensa fuente de radiación, el llamado Cygnus X-1, completan un paisaje que merece no una, sino muchas noches de observación y deleite, en una zona del cielo surcada por el Brazo de Orión de la Vía Láctea, que es una región externa, en dirección contraria al centro galáctico, donde se encuentra Sagitario.

El nombre oficial de la constelación es Cygnus, y su genitivo Cygni, así es que las dos estrellas citadas se denotan como Alpha Cygni (Deneb) y Beta Cygni (Albireo); la abreviatura es Cyg, de forma que también puede escribirse α Cyg y β Cyg respectivamente. Ambas estrellas son la cola y el pico del ave, que se representa en vuelo, y no posada sobre un plácido lago, como yo erróneamente imaginaba cuando comencé a estudiar la cosa esta de las constelaciones. Curiosamente, la cola del cisne (Deneb) se corresponde con el cabecero de la cruz, y viceversa, Albireo está en la cabeza del ave, pero es el pie de la cruz. Otras tres estrellas, Gamma, Delta y Epsilon, completan el asterismo de la cruz, la primera en el crucero y las otras constituyen los extremos del travesaño, y también las alas del ave, que vuela en dirección sur. Las cinco estrellas tienen un brillo suficiente como para ser avistadas con relativa facilidad.

La abundancia de nebulosas y de campos estelares se debe a la presencia en la región de la Vía Láctea, que confiere un tono lechoso al “cuerpo” del ave, y que está dividida en dos a lo largo por una zona oscura, llamada Hendidura del Cisne, conocida también como Saco de Carbón Boreal, por analogía con la nebulosa oscura del mismo nombre en la constelación de la Cruz del Sur.

Aunque puede observarse desde mucho antes y hasta mucho después, Cygnus alcanza su tránsito en la medianoche entre los meses de julio y agosto, y se muestra muy alta en el Hemisferio Norte, pues está cruzada por el paralelo +40º. Desde la primavera y hasta bien entrado el otoño es posible verla desde latitudes septentrionales. En el Hemisferio Sur se podrá ver durante el invierno austral. Para su localización, sólo hay que buscar al Triángulo de Verano, un conjunto de tres brillantísimas estrellas, una de las cuales es Deneb, y las otras dos Vega, que es la quinta estrella más luminosa de todo el cielo nocturno, y Altair, la más brillante componente de la Constelación del Águila. Albireo, el pico del Cisne, se sitúa entre Vega y Altair, pero dentro de los límites del Triángulo, ocupando su baricentro.

En el Hemisferio Sur, aparece bastante baja sobre el horizonte norte, aunque todavía puede vislumbrarse. En la ciudad de Santiago de Chile (situada a 33º27′ de latitud sur), Deneb aún alcanza unos 11º sobre el suelo, y es posible disfrutar de toda la constelación, a pesar de su condición claramente septentrional. A finales del mes de agosto alcanzará su máxima altitud alrededor de las 22:30 hora local. Antes de esas fechas lo hará un poco después; en fechas posteriores, un poco antes.

Principales estrellas

La Constelación de Cygnus cuenta con más (bastante más) de un centenar de estrellas con magnitud inferior a +6.00, es decir, en el límite de la visibilidad a ojo desnudo cuando los cielos ofrecen una buena calidad de observación. Así pues, son muchas las que merecerían una detallada visita, pues el catálogo de estrellas interesantes es copioso. Estrellas dobles, triples y múltiples, así como variables de todo tipo tienen aquí una amplia representación.

En un artículo como éste, pues, no es posible rendir la atención adecuada a cada una de ellas, así es que me he limitado a presentarles las cinco más brillantes, que forman el asterismo de la constelación, y que permitirá, a posteriori, un estudio más detallado por parte del aficionado más interesado.

Deneb (Alpha Cygni) es la más brillante de toda la constelación, y una de las más notables del cielo nocturno, la decimonovena en el orden de brillo entre todas ellas, con una magnitud visual de +1.25. Para los residentes australes que no puedan alcanzar a verla debido a su latitud, la intensidad de su brillo es prácticamente igual a la de Mimosa, la estrella Beta de la Cruz del Sur, a pesar de que ésta se encuentra cuatro veces más cerca de nosotros. Deneb es un astro magnífico, una hipergigante blanca, de tipo espectral A2I unas 110 veces mayor que el Sol y 70.000 veces más luminosa. Baste decir que es una de las estrellas más notables, a pesar de hallarse a una colosal distancia que, aunque es incierta, todos aceptan cifrarla en un mínimo de 1.400 años-luz. Algunos amplían esta valoración hasta 3.200 años-luz.

Los observadores que dispongan de cielos oscuros y de buenas aperturas en sus telescopios harán bien en entretenerse un buen rato por la región de Deneb, pues en sus proximidades se toparán con fascinantes nebulosas y campos estelares. En la imagen superior aparecen a la izquierda de Deneb las nebulosas Norteamérica y del Pelícano. El nombre Deneb es un vocablo procedente del árabe que significa cola, y que también encontramos en otras estrellas como Deneb Algenib (Capricornio), Deneb Kaitos (Cetus), Deneb al Okab (el Águila) y Denébola (Leo).

Sadr es la segunda estrella más brillante de la constelación, a pesar de llevar la denominación de Bayer Gamma Cygni o γ Cyg, con magnitud visual de +2.20. Ocupa el centro del asterismo de la Cruz del Norte, o el pecho del Cisne, que es precisamente el significado del vocablo árabe del cual procede el nombre. Es una supergigante blanco-amarillenta, tipo espectral F8I, distante unos 1.500 años-luz, pero 65.000 veces más luminosa que el Sol, y unas 225 veces más grande.

Es engañosa la sensación de estar rodeada por la nebulosa que parece envolverla (IC 1318), pues ésta se encuentra mucho más alejada aunque en la misma línea visual. En sus proximidades encontraremos al cúmulo abierto NGC 6910 (arriba) y a la Nebulosa de la Mariposa (izquierda).

Gienah o Giennah (Epsilon Cygni o ε Cyg) es la tercera estrella más brillante del Cisne. Su nombre, que significa “ala” en árabe, designa también a la estrella gamma de la constelación de Corvus (El Cuervo), así es que en ocasiones se distingue entre Gienah Corvi y Gienah Cygni. Es una estrella doble, con magnitud conjunta de +2.46 distante unos 72 años-luz del Sistema Solar. La componente principal, Gienah A, es una gigante anaranjada de tipo espectral K0III, 12 veces mayor y 61 veces más luminosa que nuestro Sol. Gienah B, su acompañante, es una enana roja bastante más tenue, pues alcanza la duodécima magnitud, y aparece con una separación de 78 segundos de arco con respecto a Gienah A. Desde ésta, según Jim Kaler, su acompañante se ve con un brillo equivalente al que a nosotros nos ofrece Júpiter, y sin embargo desde Gienah B, su compañera brilla dos veces con más intensidad de lo que lo hace la Luna llena para nosotros. En sus proximidades se encuentra la Nebulosa del Velo.

Delta Cygni es la cuarta estrella, en el orden de brillo, de la Constelación del Cisne. A pesar de mostrar una magnitud visual de +2.87, no tiene nombre propio, y sólo es conocida por su designación de Bayer. Se trata de un sistema triple cuya componente principal tiene un tipo espectral B9.5IV, es decir, una subgigante casi igual que Vega en cuanto a su color, blanco. Tiene una compañera muy próxima de sexta magnitud y otra más alejada mucho más tenue, de duodécima magnitud. El sistema se sitúa a 171 años-luz de nosotros, y visualmente podemos encontrarlo ya muy cerca de M56, de la Constelación de Lyra, que aparece en la fotografía superior, a la derecha. Dentro de unos 9.000 años, Delta Cygni será una aceptable Estrella Polar.

Esto es Albireo. Que síii, que existe, que yo la he visto y no ha salido de la inspiración de ningún gran artista ni de ningún cuento maravilloso, sino que es real y puede verse en la cabeza del Cisne, o si lo prefieren, en la base de la Cruz del Norte. Muchos opinan que es la estrella doble más bonita de todo el cielo, pero yo afirmo que es la estrella más bonita, incluyendo a dobles, triples, múltiples y solitarias, pues no hay otra más sencilla, discreta y a la vez elegante visión en todo el firmamento. A continuación les pongo el enlace al artículo que dediqué a esta delicia:

Albireo, una binaria inolvidable

A pesar de su denominación de Bayer Beta Cygni, sólo es la quinta más brillante de la constelación, así es que es la última, de las que forman la Cruz, en mostrarse cuando nuestros ojos se van acostumbrando a la oscuridad y nos van apareciendo cada vez más estrellas. El par está compuesto por una estrella amarilla de magnitud +3.05 y su acompañante, separada por 35 segundos de arco, es azul y brilla con magnitud visual de +5.12. Se resuelven fácilmente con ayuda de unos binoculares. El conjunto se sitúa a 385 años-luz de distancia, pero les aseguro que es muy difícil separarse del ocular cuando en él está la hermosa Albireo.

Cielo Profundo

Toda la región está infestada de nebulosas y cúmulos estelares, aunque es deficiente en galaxias y cúmulos globulares, al situarse en el plano de la Vía Láctea. Caprichosas formas originan innumerables estructuras entre las que es necesario hacer una selección, pues de lo contrario se haría interminable.

Así, me limitaré a citar a las nebulosas llamadas Creciente y Tulipán. Sí nos detendremos en la Mariposa y en la del Velo, mientras que las denominadas Norteamérica y Pelícano (en la fotografía superior) ya fueron objeto de un artículo monográfico en estas mismas páginas. A continuación, el enlace al informe citado:

Las nebulosas Norteamérica y del Pelícano

Baste recordar aquí, respecto a estas nebulosas, que se trata de dos ingentes masas de polvo y gas hidrógeno, de 50 y 30 años-luz de diámetro, respectivamente, que albergan zonas de creación de estrellas jóvenes (guarderías estelares), y que se sitúan muy cerca al este de Deneb vistas desde la Tierra, aunque están mucho más alejadas que la estrella.

Otro tanto hay que apuntar sobre la infinidad de cúmulos estelares que se reparten por la costelación, profusos y bellos campos de estrellas, entre los que he seleccionado los dos objetos Messier presentes en la región: M29 y M39. Pero hay muchos más. Por último, haremos una breve referencia a Cygnus X-1.

IC 1318, conocida como Nebulosa de la Mariposa y también como Nebulosa de Gamma Cygni, es uno de los objetos de su tipo más grandes y masivos que se conocen. Perteneciente al complejo molecular nebuloso del Cisne, está atravesada por una zona oscura, que la divide en dos, y le confiere esa forma que recuerda a las alas de una mariposa. Está situada junto a Sadr, la estrella central en el asterismo de la Cruz del Norte, aunque la estrella se encuentra mucho más cerca de nosotros y no está ligada a la nebulosa.

La espectacular Nebulosa del Velo es una estructura de aspecto filamentoso, remanente de una supernova que estalló hace al menos 20.000 años, y que se sigue expandiendo aún en la actualidad. Es una intensa fuente de radio cuyas emisiones revelan la presencia de oxígeno, azufre e hidrógeno, de unos 70 años-luz de diámetro que se sitúa a 1.500 años-luz de distancia. No se deja ver fácilmente, a no ser en fotografías de larga exposición tomadas por telescopios de al menos 8 pulgadas de abertura y con ayuda de filtros nebulares del tipo OIII. Particularmente atractiva es la porción oeste de la nebulosa, que ha sido llamada La Escoba de bruja, por su evidente parecido con tal objeto.

El cúmulo abierto M29, o Messier 29, situado a 4.000 años-luz de distancia del Sistema Solar, se localiza a sólo 1.5º al sur de Sadr (Gamma Cygni). Está compuesto por unas 50 estrellas, 5 de ellas más brillantes de las que 4 forman un cuadrado característico, que facilita su identificación. Se podrán observar con ayuda de binoculares. Su magnitud visual es de +6.60 y ocupa en el cielo un arco de 7′ de grado de diámetro. El cúmulo se aproxima a nosotros a la velocidad de 28 km/seg. Otras denominaciones que ostenta son Cr 422 y NGC 6913.

Bastante más grande y brillante que el anterior, aunque menos poblado, M39 o Messier 39 se localiza a 800 años-luz de distancia de nuestra posición. Consta de unas 30 estrellas, media docena de ellas de séptima magnitud. Ocupa en el cielo un arco de 32′ de grado, equivalente al tamaño de la Luna llena, y que corresponde a un tamaño real de 7 años-luz de diámetro. Su magnitud visual es de +4.60.

Para su lozalización, puede partirse de Deneb (Alpha Cygni) y desplazarse primero 3.2º hacia el norte, para después ir hacia el este, y a 9º estará M39. Llamativo con prismáticos, su espectacularidad decrece de forma considerable en el ocular de un telescopio.

Por último, y como curiosidad, citaré el objeto Cygnus X-1. Se trata de una intensa fuente de emisión de rayos X, descubierta en el año 1.965, y que se sitúa a 10.000 años-luz de distancia. Las fluctuaciones de tales radiaciones, del orden de una milésima de segundo, hacen pensar que se trata de un objeto extraordinariamente compacto y muy masivo, y es el mejor candidato para ser considerado el primer agujero negro del que conocemos su ubicación. Se sitúa a sólo 23 minutos de arco al norte-noreste de Eta Cygni (η Cyg), que es una estrella que la podemos encontrar a medio camino entre Sadr (Gamma Cygni) y Albireo (Beta Cygni). La imagen superior muestra las radiaciones de Cygnus X-1 captadas por el Telescopio de Rayos X en órbita Chandra. La inferior es una concepción artística.

Mitología

Leda, reina de Esparta, se bañaba desnuda en las aguas del río Eurotas cuando el gran Zeus, conocido por su promiscuidad, y que regresaba de su aventura con Némesis, se prendó de la augusta dama. Para seducirla, cambió su figura y se transformó en cisne, y de esta manera pudo poseer a Leda. Ésta, habiendo quedado encinta, puso dos huevos (pues nadie me hubiera creído si les cuento que parió, habiendo yacido con un pato). De uno de los huevos nacieron gemelos, Cástor y Pólux, que dan nombre a las dos principales estrellas de la Constelación de Géminis, y del otro nació Helena, una joven que tras ser raptada por Paris, fue causante de que griegos y troyanos se liaran a guantazos en la famosa trifulca de la Guerra de Troya.

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6 comentarios to “La Constelación de Cygnus (el Cisne)”

  1. Z3Titán Dijo: A cabo de ver solo las imágenes de estás estrellas y son tan bonitas tan impresionantes de colores, ahora lo veo muy claro que el Universo está lleno de colores y no se puede imagenar el Universo sin colores ! esto es lo más que me gusta, que sin colores la vida sería diferente, no ? veo que yo soy la primera de dejar un comentario, que bien. Muchos saludo.

    • En efecto, este comentario tuyo es el primero que recibe el Cisne. Estoy de acuerdo contigo, pues ese color rojo que nos ofrecen estas preciosas nebulosas parecen imprescindibles. Albireo, sin las tonalidades amarilla y azul, perdería todo su encanto, que es mucho.
      Muchas gracias, amiga Z3nna, y un saludo muy cordial.

  2. Amigo galileo, me encanta la constelación del cisne. es muy facil de localizar pq esta justo dentro del triangulo de verano, como si éste fuera un gran lago donde se protege de las calurosas noches de verano. tb me sorprende mucho la cantidad de nebulosas y de cuerpos estelares q hay a su alrededor, q es normal pq pasa justo por la via lactea, lo q me da mucha pena es q no se puedan contemplar todas las nebulosas a simple vista seria un espectaculo digno de admirar, con tantos colores y formas; me pondria cada noche a contemplarlas y a buscarle formas nuevas ya q muchas veces no le veo la forma q le dan los astrónomos, jajaj. lo unico q no me gusta del artículo es el objeto Cygnus X-1, pq es un agujero negro, siempre hemos sabido q han existido pero nunca lo habias localizado con tanta exactitud,(espero q no nos absorva). para finalizar me encantan las fotos y la parte dedicada a la mitologia, la cual ya la empezaba a echar de menos en los anteriores articulos.tb me ha echo mucha gracia la manera q tienes de contar la guerra de troya.
    bueno saludos y hasta nuestro próximo encuentro bitacoril.

    • Me da mucha alegría saber que has podido localizar al Cisne sin dificultad. No es fácil orientarse en el cielo nocturno para alguien con tan poquita experiencia como tú, pero como te lo tomas con ese entusiasmo y ese amor por las estrellas, pues ahí están los resultados. Enhorabuena, y adelante. Muchos besos.

  3. La constelación Cisne es demasiada rica en estrellas tan bonitas, impresionante como dice Z3nna, además nos habla por sí misma respeto a su tamaño y sus estrellas tan gigantes. Deneb / zanab / zael /deel / cola, parece una estrella madre, veterana,brilla como nunca.Sadr / saadr / sedr / centura del pecho, está allí en el medio. Gienah / guinah / ala, también se dice, guinah en un hotel / un suite. Delta cygni,dentro de unos 9.000 años será una aceptable estrella polar,
    esté dato no me ha quedado claro ! Albireo, estoy muy de acuerdo con su afirmación, porque le ha visto de verdad,que suerte! añado que es una joya de diamante, es tan bonita que me gustaría tenerla en fotografía en un cuadro. Que las distancias entre nosotros y estás estrellas es tan significante,no podemos tenerlas cerca, cada astro está en su sitio.Su artículo muy completo,bien explicado,es como una de estás estrellas….. ( Albireo ), le felicito por esfuerzo dedicado. Un saludo..

    • La precesión de los equinoccios es la causante de que el eje terrestre esté variando su dirección, como lo hace una peonza al cabecear mientras gira, y esto es lo que provoca que distintas estrellas vayan ocupando el polo norte celeste alternativamente. En el artículo sobre La Estrella Polar publiqué una extensa explicación de este fenómeno.
      Una joven amiga entró en cierta ocasión en el despacho de su abogado. Nunca antes había estado allí, pero en cuanto penetró en la habitación, señaló sonriente hacia un cuadro que colgaba de la pared: “¡Albireo!”, fue lo único que dijo, ante la sorprendida mirada del letrado. Así es que no sería usted el primero, amigo Tarek, en tener una fotografía de esa estrella en su despacho.
      Ufff, comparar la modesta aportación que supone este artículo con Albireo… gracias, muchas gracias. Un cordial saludo.

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